Octavo día del desafío. Hoy toca hablar de tu mayor pifia alrededor de los juegos de rol.
Bueno, esta es por un lado fácil y por otro, algo difícil...
Mi mayor pifia alrededor de los juegos de rol fue "Aqueos". Este fue un juego que estuve a punto de publicar con Holocubierta Ediciones, y que nunca llegué a terminar. Iba a ser un juego que tratara sobre héroes de la Grecia antigua (o más bien, la Grecia de los mitos) enfrentándose a las típicas amenazas de los héroes helenos: la hostilidad de dioses como Poseidón o Hera, monstruos terribles como el Minotauro o la Quimera, y lugares peligrosos por explorar, como el Hades o el estrecho del Bósforo. En cierto sentido, era escribir de nuevo el juego "Oráculo", pero con un sistema de juego algo mejor ;).
La propuesta me llegó de Holocubierta, a finales de 2010, probablemente porque ya por aquel entonces había trabajado bastante en "Mazes & Minotaurs" y el tema me interesaba. Tuve un par de reuniones con Mae y Juane en las que hablamos sobre cómo orientar el juego, sobre la mecánica básica, la ambientación, etc. La verdad es que estábamos muy ilusionados con el tema, y Mae contrató a unos cuantos ilustradores que comenzaron a enviarnos dibujos (me encantaba el del sátiro...). Se nos unieron dos filólogos clásicos para ayudar con la ambientación, se inició un beta-testing para el sistema de juego. En fin, que la cosa iba bien encarrilada.
Entonces, poco después, me enteré de que mi mujer había pillado la toxoplasmosis, más o menos a mitad del embarazo de nuestro tercer hijo. Para el que no esté puesto en esto de la paternidad, deciros que la toxoplasmosis es un bichejo que a un adulto le provoca poco más que un par de días de fiebre que se puede confundir con un gripazo, y ya. Pero si le pilla a una mujer embarazada y el feto se infecta, pues puede morirse, o sufrir malformaciones, o incluso quedarse latente en el crío y luego, en la adolescencia, quedarse sordo o ciego de un ojo, así, porque sí. La toxoplasmosis se puede pillar por comer carne infectada con el bicho, y es la razón de que a muchas embarazadas les digan que no pueden comer embutido.
El caso es que, por hache o por be, la pilló. Y también diabetes gestacional (que no tiene nada que ver con la toxo, pero también hay que controlarlo), y yo me encontré a finales de 2010 con el juego entre manos, con dos hijos pequeños a los que cuidar (la mayor tenía 4 años y el mediano 2) y un revisiones quincenales para ver si la cosa iba bien o no.
Las primeras betas del juego no fueron muy esperanzadoras. Al sistema le quedaba muuucho trabajo por delante, y yo no me podía concentrar. Fui avanzando, a trancas y barrancas, pero no lo suficiente.
Al final le dije a Mae que no podía seguir. He de decir que entendió las razones que le estaba dando, y que se lo tomó tan profesionalmente que ni siquiera dejó de hablarme...
Cuando finalmente nació mi tercer crío (en Marzo de 2011), estuvo 15 días ingresado en neonatos, haciéndole un kilo de pruebas para comprobar que estaba bien. Afortunadamente, la toxoplasmosis no llegó a afectarle, así que le terminaron dando el alta por eso... pero tuvo un problema respiratorio que hizo que le tuviéramos un par de meses en casa con unos electrodos conectados por el cuerpo para comprobar que no se nos ahogaba por las noches. De eso también se terminó recuperando, y ahora mismo es un chavalote fuerte y sano.
Claro, a esas alturas tenía que lidiar con tres hijos, uno de ellos muy pequeño, y una de las condiciones que me había impuesto era terminar el juego antes de que naciera, porque sabía que después no iba a tener tiempo. Y efectivamente, no lo tuve :D.
Para cuando volví a tener mi vida un poco encauzada, Mae ya le había pasado los bártulos a otra persona (me informó previamente), y "Aqueos" ya iba a seguir su propio rumbo. Han pasado un par de años de eso, y el juego no ha salido. Yo no pierdo la esperanza de que termine publicándose, pero no me siento con ánimos para contribuir a su desarrollo. Digamos que para mí tiene unas ciertas connotaciones negativas...
Algo que sí aprendí cuando estuve trabajando en "Aqueos" fue que para un proyecto de esa envergadura hay que concentrarse, y dejar el resto de cosas a un lado. Obviamente, no puedes dejar a un lado un embarazo problemático, porque soy friki, pero todo tiene un límite. Pero sí que intenté al principio escribir "Aqueos" mientras seguía con el blog, y con ciertas partidas por foro... y no, señores; hay que priorizar. Creo que a día de hoy he aprendido la lección. O te organizas y te concentras, o cualquier contratiempo dará al traste con tus planes.
Y ahí está, la historia de por qué no escribí "Aqueos". Sigue resultándome doloroso pensar que fallé miserablemente... pero es que fue así :(.
Saludetes,
Carlos