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27 marzo 2020

Dos semanas de recogimiento

Bueno, pues aquí estamos un día más, escribiendo una entrada después de haber estado un par de semanas metido en casa. Cuando empezó todo este asunto le dije a mi hija mayor que esto saldría en los libros de historia. El caso es que pensé que sería un apunte al margen, pero me parece que no, que finalmente será un capítulo importante. Por lo menos en la historia de España. Espero que el capítulo no empiece con "12 años después de la crisis financiera de 2008, la crisis sanitaria de 2020 provocó..." y que después leamos una historia de terror.

De momento, tanto mi mujer como yo estamos sumergidos en la negociación del ERTE de nuestras respectivas empresas. Nos tocará, como de costumbre, discutir con la gente que nos paga los sueldos para tratar de que los trabajadores queden en la mejor posición posible en estos momentos convulsos. A veces pienso que, en realidad, todos los tiempos son convulsos, pero desde luego que da la impresión de que estos lo son en mayor medida. Mi mujer hasta ahora no estaba metida en temas sindicales (yo llevo ya cinco años) pero ha dado un paso al frente en un momento de necesidad. Ahora estamos con el cachondeo de ver quién de los dos consigue mejores condiciones para sus compañeros xD. Nos lo tomamos un poco a broma en ese sentido, pero la cosa es seria: habrá compañeros que no puedan asumir fácilmente que les recorten el sueldo al 70%, sobre todos aquellos que cobran menos.

En el plano personal, pues cada vez nos hemos ido concienciando más de la situación. Los chicos llevan ya semanas sin salir a la calle, aunque nosotros tenemos patio particular y lo están notando menos. Los deberes nos ahogan y aturden, y estoy perdiendo la esperanza de que los lleven al día, porque es que ni yo me entero de lo que tienen, lo que han terminado, lo que han enviado, ni nada. Todos los días me propongo sentarme con ellos para repasar lo que les falta y todos los días me surge algo que me impide hacerlo. El que dijo que nos íbamos a aburrir en esta cuarentena probablemente no tenía tres hijos en edad escolar :D.

Yo al principio de todo este asunto salía a comprar no os voy a decir con despreocupación, pero sí con menos mal rollo. Y ahora me pongo mis guantes, me lavo las manos al entrar y al salir y, en general, soy más consciente de que todos tenemos bastantes probabilidades de terminar contagiados, y que hay que cuidarse. Porque si lo pillamos mi mujer o yo, a ver qué coño hace el otro solo con los críos. Y si lo pillamos todos... en fin. Obviamente, también me preocupo por mis padres y mis suegros, aunque por lo menos ellos se lo han tomado con la seriedad que merece el asunto y se están quedando en casa, saliendo únicamente lo imprescindible para comprar comida, medicamentos, etc. Mi pobre padre tenía que ir al dentista para que le pusieran unos implantes y ahí está, con unos cuantos dientes de menos.

Con los vecinos estamos saliendo a aplaudir todas las tardes a las 20:00, en lo que ya es una hermosa tradición vecinal (y nacional). Que sí, que lo que hay que hacer es votar a partidos que no aplican recortes en sanidad pública, pero es que eso ya lo hago, gracias. Para mí, y creo que para muchos otros, está siendo un alivio poder unirte a algo en grupo con otros seres humanos. Y cuando terminamos de aplaudir pues tenemos un ratito de tertulia con los vecinos, nos contamos cómo nos ha ido el día, si nos falta algo, comentamos las noticias y cómo vemos el futuro... en fin, no es que vaya a echar de menos esto cuando todo el asunto del coronavirus pase, pero sin duda que esto, al menos etso, lo recordaré con cariño.

Lo peor para mí es ver las cifras de muertos. Después, pensar en cómo va a terminar la economía después de que esto pase. En mi caso, primero los muertos y luego la economía, al contrario de los gobiernos de algunos países que parecen tener las prioridades cambiadas. Bueno, en ese sentido, orgulloso de que aquí, en España, se esté intentando no dejar a nadie atrás. Me resulta inmoral pensar que haya quien esté dispuesto a sacrificar a su población más envejecida para salvar su economía. En fin.

En el terreno friki, estoy jugando a rol por web, y hace poquito me han hecho una entrevista para el mecenazgo de Fantasía Clásica, que está ya en su recta final. La entrevista ha sido en el podcast Milanosfera (episodio 3.26), os animo a escucharlo para que os deleitéis con mi voz varonil y mi verborrea sin control.

Poco más, que este mini-diario de la crisis puede que lo lea dentro de un par de años y flipe pensando en todo lo que pasó después. Igual nos vamos todos a la mierda, o lo mismo refundamos la sociedad. Ojalá vivas en tiempos interesantes. Qué maldición más puñetera.

15 marzo 2020

Todos metidos en casa

Bueno, pues primer fin de semana de cuarentena en Madrid. Mi mujer y yo somos informáticos, así que hemos podido quedarnos en casa trabajando. Ojo, no desde el primer día. Después de una semana rara en la que en el curro se nos dijo que podíamos teletrabajar unos días sí y otros no, al final se impuso la cordura y nos mandaron el viernes a todos a casa. Las empresas han tardado un poquito en reaccionar con la seriedad necesaria. Aunque no quiero cargar demasiado las tintas en ese aspecto, porque me parece que a todos nos ha pillado todo este asunto con el paso cambiado.

Los primeros días he tenido en casa tanto a mis críos, con una cantidad impresionante de deberes, como a una sobrina de poco más de año y medio, porque a mi hermana también han tardado en mandarla a casa (teleoperadora e inmunodeprimida... pero bueno, como he dicho, voy a procurar no meterme demasiado con las empresas por el momento). Ha sido curioso volver a cambiar pañales y dar meriendas, como cuando mis críos eran pequeños. Que conste que aún me acuerdo de cómo se hace :D. Después de que mi cuñado haya tenido que ir al hospital a por un parte de baja (con mascarilla, guantes y duchándose después), por fin el lunes mi hermana se quedará en casa con la niña.

Al principio ha sido curioso esto de adaptarse a estar metidos en casa. Que, a ver, tampoco es una cosa tan dura, en el sentido de que tenemos wifi, tenemos tele, tenemos series, pelis, juegos... leches, tenemos de todo. Yo soy un privilegiado y hasta tengo patio propio al que podemos salir a que nos de el aire. Vamos, que no me quejo. Hay gente que no tiene jardín y puede que no tenga ni curro (a otra de mis hermanas le han aplicado un ERTE... y por tercera vez digo que ya habrá tiempo para cagarse en la madre que parió a todas las empresas... pero bueno, lo dejamos para más adelante).

Y aún así, el cambio es tan brutal con respecto a lo que es tu vida habitual que te queda una sensación de extrañeza. Una sensación de estar viviendo tiempos extraordinarios que no puede evitar que haya un poco de nerviosismo. Pero creo que lo estamos llevando bien entre todos. A los chicos ya les he dicho que esto saldrá en los libros de historia del futuro y han flipado un poco.

Ayer a las diez de la noche nos asomamos todos a aplaudir por la ventana. Que se podría decir que no sirve de nada... pero te sube la moral. Vivo en zona de chalets, así que por aquí no se oyeron los aplausos tanto como en zonas con más densidad de población, pero sí que nos animamos unos cuantos y, vaya, emociona. Por la sensación de conexión con tus vecinos y compatriotas. No dejamos de ser seres sociales.

Nosotros estamos todos encerrados, y por lo que voy hablando con el resto del Clan, todo el mundo ha hecho lo mismo. Puedo decir con satisfacción que ni nos hemos pirado a la playa ni hemos bajado a los niños al parque, y que estamos cumpliendo a rajatabla las recomendaciones. Me queda la duda de si podemos hacer algo más por los vecinos, pero en principio los más inmediatos parece que se están apañando bien. Nos preguntamos de vez en cuando. Y los whatsapps, twitter y telegrams lo tenemos echando humo, manteniendo el contacto con la gente.

Momentos extraordinarios, sin duda. Estoy seguro de que saldremos adelante y espero que las medidas adoptadas hagan que sea lo más rápido posible. Creo que en estos días veremos lo mejor y lo peor del ser humano, como es habitual. Espero que a todos os toque ver lo mejor. También espero que, en el futuro, estemos mejor preparados y concienciados para la siguiente pandemia. Que, visto lo visto, esta no será la última (de hecho, no ha sido la primera). Cuando vuelva a suceder, por lo menos no nos pillará de sorpresa, y las cosas que no son tan desconocidas nos suelen dar menos miedo.

Saludetes,
Carlos

P.D.: Se me olvidaba. Salva Carrión y mi hermano Sergio, los autores de La Torre de Salfumán y Las Mazmorras de Salfumán, nos insistieron para que, mientras dure esta crisis sanitaria, pongamos esos dos libros en PDF en descarga gratuita, para ayudar a los profesores en estos momentos en los que lo están dando todo para mantener las clases lo mejor que pueden. No tuvieron que insistirnos mucho ;). Ambos son libros orientados a los profesores y pensados para introducir proyectos de gamificación en las aulas, pero aunque no seáis profesores, los podéis descargar también ;). Los enlaces están aquí: La Torre de Salfumán en PDF y Las Mazmorras de Salfumán en PDF.

06 marzo 2020

Medianos & Mazmorras

Uff... cuánto tiempo sin pasarme por aquí. Está todo lleno de telarañas. Qué barbaridad, no se puede abandonar un blog menos de un mes sin que se ponga todo para el arrastre.

Hola, lectores. Perdonad el silencio desde la última entrada, he tenido un mes algo movidito por culpa de un par de proyectos. Sigo teniendo cosas que hacer, pero he decidido darme una vueltecita para contaros un poco en qué he invertido las últimas semanas:

  • El mecenazgo de Fantasía Clásica. La semana pasada dio comienzo el cuarto mecenazgo que dirijo en la plataforma Verkami: Fantasía Clásica para Mythras. Este es un suplemento para el juego de rol Mythras, cuya colección completa estamos traduciendo al español desde 77Mundos. Este suplemento adapta las reglas de Mythras para que puedan usarse para dirigir partidas de exploración de mazmorras, como las del primer juego de rol. Hay una sección para crear personajes y asignarles una "clase" como Guerrero, Bardo, Mago o Clérigo, que de forma muy inteligente adapta las reglas de cultos y hermandades de Mythras para ir otorgando dones y capacidades especiales a los miembros de una clase que avanzan lo suficiente sus habilidades. Mecánicamente, pertenecer a una clase en Fantasía Clásica no es tan distinto de pertenecer a un culto. También añade reglas para jugar con magia arcana, clerical y psiónica (esto último, gracias a que hemos añadido el contenido del suplemento Expert Set al propio libro básico). Y un porrón de monstruos que ya conocerás de muchas aventuras clásicas de mazmorreo. En definitiva, es el modo de jugar ese estilo de juego, pero con el sistema Basic RolePlay o d100, que como todo el mundo sabe, es el mejor sistema del mundo :D. La campaña termina en un mes y ya vamos por el 62%. Yo creo que saldrá adelante :). Pasad a echaros un vistazo si os llama la atención, yo creo que es un libro que va a quedar espectacular, con un acabado y contenido superior al del original en inglés.
  • La escritura de Las Frondas de los Medianos. Hace un tiempo os comenté que estaba trabajando en un suplemento para la línea Clásicos de la Marca llamado Las Frondas de los Medianos. En este caso no es una aventura "normal" como Muerte en la Mansión del Mago Malifax, ni un hexcrawl como En Busca de la Ciudad Perdida de Garan, sino la descripción detallada de una región y, por tanto, parte de la serie G ("Gazetteer") de los Clásicos de la Marca. Ya tenía bastante avanzado este libro, que llevo meses preparando y del que ya os enseñé el mapa, pero Pedro me escribió la semana pasada para decirme que estaban a punto de sacar su megadungeon, en cuya caja va a estar incluida esta aventura... y que corría prisa tenerlo terminado. Así que cogí todas mis notas, me puse a pasarlas a limpio y a revisar mis ideas iniciales. Al final he conseguido entregarlo hace un par de días, así que creo que no he causado ningún retraso al proyecto en el que está incluido. Os diré que, personalmente, estoy muy orgulloso de cómo ha quedado. Me parece que es una descripción de un país de medianos que te anima a explorarlo y hasta a montar una pequeña campaña en él. La visión, obviamente, no es muy detallada para las muchas localizaciones que existen en las Frondas, pero creo que presenta una visión general que puede servir como base para los narradores que quieran aventurar a sus jugadores en él. Ya veremos qué os parece. Y ojo, que queda la revisión y edición del texto, que creo que le darán el puntito adicional que necesita para ser perfecto :D.

Y eso es lo que ha consumido la mayor parte de mi tiempo libre estas últimas tres semanas. Al mecenazgo le quedan aún un montón de días en los que habrá que responder dudas y resolver problemas, y aunque he entregado el texto de las Frondas, pronto llegarán las revisiones del texto y los comentarios sobre el mapa y las ilustraciones. En fin, que estaré liado, así que lo mismo tardo en escribir de nuevo por aquí. Por lo menos el tiempo que no le dedico al blog se lo estoy dedicando a cosas chulas en el mundo del frikismo ;).

Saludetes,
Carlos

13 febrero 2020

Autores originales y sus herederos

Hace unos días se murió Christopher Tolkien, a la muy respetable edad de 95 años. Compartíamos día de cumpleaños y amor por la obra de su padre. Recuerdo haber leído hace muuuchos años en una vieja revista Líder un artículo en el que a Christopher se le calificaba de "vampiro post-mortem" que se alimentaba de la obra de su padre, sacando libros de la más mínima nota al pie escrita por su padre en una servilleta. Puede que eso fuera cierto, pero creo que siempre le agradeceré haber puesto en orden esas notas y que pudiéramos disfrutar de El Silmarillion. Para algunos, un peñazo. Para mí, una maravilla.

La figura de Christopher Tolkien y su padre se me asemeja, en el mundo del rol, a la de Jeff Richard y Greg Stafford. Stafford fue el creador del mundo de Glorantha, y la empresa que fundó (Chaosium) fue la responsable de traernos juegos como RuneQuest, Pendragón o La Llamada de Cthulhu. Aunque Stafford siempre dijo que su obra maestra era Pendragón (el juego de rol sobre los caballeros de la Britania del Rey Arturo), su mundo de juego, aquel al que dedicó toda su vida, era Glorantha.

Hace cosa de un año escribí una entrada llamada Notas de los creadores en la que hablaba tanto de Tolkien como de Stafford, y de las notas que habían dejado y que sus herederos (Christopher Tolkien y Jeff Richards) ordenaron y expandieron. Podéis tomaros esta entrada como una segunda parte dedicada un poco más a los herederos que a los creadores originales.

Me resulta muy curiosa la figura del heredero intelectual de un autor original. Por un lado, se les puede acusar de estar aprovechándose de una creación que no es suya o de estar lucrándose del trabajo de otros. Pero yo creo que debe ser algo maravilloso haberte criado admirando a alguien y que llegues a conocer tanto su obra que logres ganarte la confianza de esa persona hasta el punto de que te haga receptor oficial de su material original.

En ese sentido, hace no demasiados años, Greg Stafford le envió a Jeff Richard por correo un montón de cajas llenas a rebosar de notas sobre Glorantha. En un blog de un miembro de Chaosium leí que la mujer de Richard decía que le vio abriendo cajas, leyendo hojas y murmurando "esto es oro puro, oro puro". No puedo sino sentir empatía ante este sentimiento. Imaginaos ser un experto en cualquier campo del saber (aunque sea algo como los juegos de rol) y que os llegue el material original. Yo comprendo que para Richard sea increíble poder ver las primeras versiones de los textos y arrojar luz sobre aspectos desconocidos de la obra que ha estudiado durante tanto tiempo. Es lo mismo en el caso del hijo de Tolkien, que en su momento también llegó a decir que si pudiera volver atrás en el tiempo, habría publicado de un modo muy distinto el Silmarillion; pero claro, probablemente sin haber editado esa primera versión, igual no se habría creado el impulso necesario para poder seguir investigando el tema.

Algo que me parece muy significativo es que tanto Jeff como Christopher dan la impresión de ser mucho más meticulosos que los autores cuya obra organizan. Christopher logró publicar doce volúmenes de la historia de la Tierra Media; su padre fue mucho menos prolífico. Y Richard es mil veces más organizado de lo que nunca fue Stafford. Que era un genio en lo suyo, pero al que le costaba mucho más convertir sus montañas de material en bruto en textos ordenados.

Quizá al final este es un esquema natural: una mente creativa que nos trae un concepto nuevo, sacado de su vida interior, caótica. Caldo primordial creativo del que surge una idea, o miles. Y una mente analítica que crece empapándose de ese material y lo comprende mejor porque puede verlo desde fuera, sin la misma implicación emocional que la que puede tener el autor original. No es de extrañar que al final de su vida Stafford le de su montaña de material manuscrito a Richard para este lo organice, sabiendo que lo va a hacer mucho mejor que él mismo, y que de todas las personas del planeta, es el que más va a apreciar tener toda esa información. Christopher fue el albacea literario de la obra de su padre, y probablemente su colaborador más antiguo (dibujó los mapas de El Señor de los Anillos, por ejemplo).

Puestos a establecer paralelismos con otros autores y sus herederos, recordemos que la obra de Lovecraft, que tan influyente es a día de hoy (Cthulhu está hasta en la sopa) podría ser totalmente desconocida, más allá de ser un olvidado autor de pulp de principios del siglo XX, si no fuera por su amigo y escritor August Derleth, que fundó la editorial Arkham House inicialmente para reimprimir las obras de Lovecraft. De hecho, fue él quien acuñó el término "Mitos de Cthulhu" para referirse al ciclo de escritos relacionados entre sí escritos por Lovecraft. Lovecraft los llamaba "Mis Yogsothotherías". Derleth rescató las obras de Lovecraft del olvido, o al menos, no las dejó morir. Y publicó sus propias obras relacionadas, aunque mucha gente opina que cambió el significado original al introducir una guerra entre dioses buenos y malos que no estaban representadas en los escritos del autor. En ese punto es cuando uno se pregunta si es mejor hacer como Christopher y ordenar, editar y publicar la obra original de un modo respetuoso o si hay que hacer como Derleth y extrapolar a partir de la obra original y modificarla y ampliarla.

Creo que Richard lo tiene más fácil en ese sentido porque Stafford ya dijo en vida que "Tú Glorantha Será Diferente", indicando que en realidad no hay una visión canónica del mundo que él inventó, sino que éste puede y debe adaptarse a cada uno de nosotros. Probablemente, de todos los autores de los que hemos hablado, es el que más claro tenía que daba igual lo que él dijera o dejara de decir, en el futuro sus obras, si tenían que pervivir, lo harían cambiando, como esos mitos que mutan para adaptarse a los nuevos tiempos, pero transmitiendo una misma verdad a lo largo de los siglos.

Saludetes,
Carlos

26 enero 2020

Revisitando "La Comunidad del Anillo"

Esta semana he visto con los críos (y mi Santa Esposa) de nuevo La Comunidad del Anillo. Película que, junta Harry Potter y la Piedra Filosofal, inauguraron un milenio (ambas se estrenaron en 2001) en el que la fantasía salió de las bibliotecas y los centros de cálculo y tomó por asalto la cultura popular. Los frikis hemos terminado dominando el mundo :D. Las pelis de Marvel y Juego de Tronos vinieron después, pero la obra basada en El Señor de los Anillos fue pionera.

Recuerdo cuando, aún en la Universidad, me comentaron que Peter Jackson iba a dirigir una saga basada en la obra de Tolkien. Mi primer pensamiento fue "¿el director de Tu madre se ha comido a mi perro? Bueno, lo creeré cuando lo vea". Y, como casi siempre que intento predecir el futuro, me tuve que comer mis palabras. Ñam, ñam, mmmm, ¡qué sabrosas!

Hace un par de años ya les conté a los niños El Hobbit en forma de narración antes de irse a dormir, y poco después les puse la película. Sí, digo "la" película porque no les puse las tres pelis, sino una versión recortada de tres horas y media que me encontré por Internet y que funde las tres pelis y quita todo lo que no salga en el libro original. Los niños creo que lo disfrutaron bastante, aunque yo siempre les decía cosas como "¿os acordáis de que Bardo mata al dragón de un flechazo? Aquí usan una catapulta porque claro, han hecho tan grande a Smaug...". Pero vamos, creo que disfrutaron mucho tanto del libro como de la película.

No les puse en ese momento las tres películas de El Señor de los Anillos porque creo que es una narración mucho menos tipo "cuento de hadas" que El Hobbit

. Hace un par de años creo que, sobre todo el pequeño, aún no estaban preparados para disfrutar de la peli. El otro día decidimos que ya sí lo estaban, y nos revisionamos la primera película.

Tengo que decir sin género de dudas que es la que más me gusta de las tres. Sigo opinando que, probablemente, porque es la que más se parece a los libros originales. Las siguientes películas fueron introduciendo cambios que se basaban en modificaciones que habían sucedido en películas anteriores que pocas veces me parecieron del todo acertados. En cualquier caso, os comento mis impresiones de esta película que vi hace casi, snif, dos décadas:

  • La banda sonora enamora: en serio, mira que a lo largo de los años he oído muchas veces la banda sonora con los cascos en el curro, pero verla de nuevo interpretada a lo largo de las escenas es bastante impresionante. La música cuando Aragorn y Arwen están en Rivendel es maravillosa, la acción en Moria, el pesar de la Compañía después de la muerte de Gandalf... vamos, que es una banda sonora increíble. Yo siempre he dicho que no tengo oído para la música, así que puede que alguien me diga que en realidad es una castaña. Eso no va a evitar que me siga gustando :).
  • El encargado del casting fue un genio: creo que la primera vez que me dije a mí mismo que la película iba a molar fue cuando vi en el trailer a la Compañía abandonando a cámara lenta Rivendel. Ese Gandalf en primer lugar, los hobbits, Legolas y Gimli... yo los vi y me dije a mí mismo que, por lo menos en la elección de actores que pegaran con los personajes, los encargados habían acertado. Recuerdo también que pensé que el personaje de Aragorn igual no era todo lo señorial que debía, pero Viggo Mortensen nos terminó enamorando a todos en este papel y ahora no me puedo imaginar a nadie más adecuado. Lo que hace el carisma de un actor. Visualmente la película funciona a tantísimos niveles. Creo que en esta primera película los decorados y los actores encajaron como un guante con mi visión de la Tierra Media.
  • El Boromir de la peli es más simpático que el de los libros: no, en serio, Sean Bean hizo un grandísimo papel como el guerrero noble pero tentado por el Anillo. Supongo que es por pequeños detalles como que se le vea entrenar a los hobbits, o que hable con Aragorn sobre su preocupación por la caída de su ciudad o por mil y un detalles que me llevan a verlo como una figura trágica, que se pierde por razones nobles y también por el poder del Anillo. La tentación de usar el poder para solucionar los problemas. En los libros, su figura no se me hace tan simpática como en la película, y este es un ejemplo de personaje que para mí gana en su adaptación a las películas (su hermano, en cambio, no; pero eso es un comentario para otra entrada).
  • Toda la parte de Moria es maravillosa: la maravillosa puerta escondida, tan fiel al dibujo del libro; el ataque del guardián de las profundidades; la sensación de claustrofobia cuando se quedan atrapados en la entrada, Gandalf enciende una tenue luz y dice que tienen cuatro días de viaje; la charla de Gandalf a Frodo sobre que no se apresure a arrebatar una vida; la pelea en la Tumba de Balin (y la frase "¡tienen un Troll de las Cavernas!"); la escena con la escalera (que no está en el libro) en la que estás todo el rato pensando, se caen, se caen; la aparición del Balrog; la muerte de Gandalf; la Compañía destrozada después de escapar sin el Mago... en fin, toda esa parte me parece brutal, inspiradora, maravillosa. Para mí es la parte central de la película y una de las más potentes.
  • Lo de Galadriel podría haber sido más sutil: a ver, hay quien ha dicho que, leída la parte en la que Galadriel se ve tentada por el Anillo, la escena no está tan mal. Pero lo malo es que Galadriel en la película realmente parece una villana de cuento, y cuando se pone llena de poder y le cambia la voz... no sé, creo que una muestra más sutil de su poder habría sido mucho más efectiva. No es que la escena esté mal, pero para mí es un poco exagerada. A veces, menos es más.
  • Me molan más los orcos con maquillaje que los digitales: cuando ves a los actores vestidos de orcos corriendo por los bosques y enfrentándose a la Compañía, o el combate entre Aragorn y el capitán de los Uruk-hai, hay una sensación de verosimilitud, de que esa gente es real, que se pierde en posteriores películas (sobre todo en las de el Hobbit) cuando los mismos orcos están generados por ordenador. No me parecen reales. Arriba el maquillaje creativo.
  • Sigue siendo una pasada: si cuando me leí los libros originalmente (hace tres décadas) me hubieran dicho que algún día se rodarían estas películas y que la gente llamaría a partir de entonces Légolas a los arqueros y Orcos a los tipos feos, no me lo hubiera creído. Porque cuando yo tenía 14 años, pensaba que era una labor imposible de llevar a término, que el texto era demasiado grande y que visualmente había que crear unos decorados y unos seres que no estaban al alcance de la industria del cine. Pero resulta que los efectos especiales mejoraron increíblemente y que el equipo creativo liderado por Peter Jackson consiguió la labor titánica de sacar todo adelante. Con sus fallos, qué duda cabe, pero también con ambición, con coraje y con mucha potra. El resultado final no es perfecto, pero es sobresaliente. Y todo empezó con esta película.

Así pues, me ha encantado, años después. Tengo ganas de ver el resto de nuevo :D.

Saludetes,
Carlos

15 enero 2020

Primera versión del mapa de las Frondas de los Medianos

Como ya he comentado en muchas ocasiones, casi todas mis aventuras comienzan por un mapa. Supongo que es mi modo de hacerme una idea global de la aventura o región que quiero describir. Desde hace un tiempo estoy escribiendo una aventura para Clásicos de la Marca llamada Las Frondas de los Medianos, donde se describe el terruño ancestral de los medianos del mundo de Valion, la ambientación principal del juego Aventuras en la Marca del Este

En este caso he optado por una escala poco habitual en mi, la de hexágonos de una legua. Es decir, lo que se puede recorrer andando a paso ligero en una hora. ¿Cuánto es eso exactamente? Oh, pues depende de lo que se entienda por legua, pero contemos con que son unos 4 o 5 kilómetros. Me vale con ese grado de exactitud. De este modo, si queréis saber cuánto se tarda en llegar de un sitio a otro, podéis ir contando hexágonos y cada uno de ellos será una

Para crear esta primera versión del mapa he usado el software Hexographer, que ya usé para diseñar el mapa de En busca de la Ciudad Perdida de Garan. Esto es lo que me ha salido por el momento:

Os explico unas cuantas cosas:

  • Lo que hay azul abajo es el mar. Y de las ciudades costeras, la roja es Marvalar, la capital de Reino Bosque.
  • Las Frondas de los Medianos son esa gran masa arbolada del centro. Las zonas más oscuras son bosque cerrado que los medianos no habitan ni, normalmente, visitan. El bosque más clarito, los prados y las zonas con símbolos como de campo arado sí que son lugares que suelen frecuentar.
  • En los hexágonos en los que se pueden ver como dos casitas nos encontramos con las villas más grandes de los medianos. Los triangulitos invertidos son aldeas más pequeñitas.
  • Los ríos se representan con líneas azules que suelen unirse entre sí hasta ir a desembocar al mar
  • Las líneas medio naranjas son caminos que atraviesan las Frondas
  • Las torres son fortalezas. Normalmente eso quiere decir poco más que una torre cuadrada rodeada de una empalizada de madera, y lo normal es que estos lugares en realidad no estén habitados por medianos, sino por soldados de Reino Bosque que forman parte de las guarniciones que protegen este lugar.
  • Hay una marisma grandota al oeste y un poco al norte de las Frondas de los Medianos. Es un sitio peligroso, dicen que por ese lugar hay brujas...
  • Hay unas quebradas al oeste de las Frondas de los Medianos. Son sitios peligrosos, dicen que por ese lugar hay trasgos...

Espero que os guste el mapa. Ya le iré poniendo nombres, pero a mí al menos me inspira bastante a la hora de describir el lugar. ¿No os gustaría que fuera un sitio real que poder explorar? A mí, la verdad, sí que me gustaría ;).

Saludetes,
Carlos

10 enero 2020

Los PJ como facetas de uno mismo

Como ya os he comentado hace poco, llevo unos meses jugando en la web Comunidad Umbría, una web preparada para jugar a rol vía foro. Aparte de dirigir una partida de Travellerla campaña de financiación para sacar el juego en castellano está activa en este momento!), participo como jugador en otras cinco partidas. Interpreto a un caballero artúrico, un saqueador marciano anarquista, un montaraz edain de la Primera Edad, un Mago moderno... y al gerente de una cafetería.

No un gerente que en realidad es un vampiro, o un gerente que se va a ver envuelto en un crimen, o nada que tenga que ver con cosas sobrenaturales o aventuras. Es un señor que trabaja en una cafetería. Y le pasan cosas normales. Se podría decir que es una comedia roméntica o una sit-com. Por no tener, no hay ni sistema de juego, porque no hay más conflicto que el personal. Es bastante probable que la partida no se pudiera calificar como "juego de rol", sino más bien como "teatro improvisado".

Hace un par de días, la directora de juego nos ha comentado que cuidado con que los PJ empiecen a liarse entre ellos, porque sí, eso está bien, y está permitido (la partida es para mayores de 18 años), pero que no es la primera vez que dirige algo así y que sabe, por haberlo visto en muchas ocasiones, que los celos y los malos rollos saltan del mundo rolero al mundo real y la gente se enfada, abandona la partida, se obsesiona con su otra vida, etc.

Como la partida es privada y no quiero citar a otras personas, me voy a citar a mí mismo. Esto es lo que he puesto como aportación a la discusión:

Es importante lo que ha comentado la jefa. Esto es un juego, pero como me dijo una vez un buen amigo, un juego muy especial y, emocionalmente, quizá incluso peligroso. Hay que tenerlo en cuenta, y más en una partida en la que no tenemos un monstruo al que vencer. Los únicos monstruos de esta partida somos, en potencia, nosotros. Cuidado. Y lo digo en serio.

Jugando al rol se termina conociendo mucho a la gente. Y aunque estamos interpretando a personajes ficticios, los interpretamos como máscaras de nuestros propios yoes reales. Yo no soy Sam, pero Sam no puede ser sino una parte de mí, una sombra o una faceta. Lo mismo con todo el resto de jugadores y PJ. Una herida emocional a una parte de nosotros mismos sigue siendo una herida emocional.

Así que divirtámonos todos teniendo siempre presente que toda acción tiene sus consecuencias. Besitos y abrazos.

Como igual recordáis alguno, hace cosa de un año dejé una partida de rol por foro ambientada en el universo de Star Trek. Y la razón no fue tanto por el ritmo de la partida (que era lento) como por razones ajenas a la partida. Básicamente, luchas de poder, facciones enfrentadas y mal rollo del mundo real

Es posible que jugando en mesa uno pueda llegar a identificarse menos con su personaje. Sé que a mí me pasa cuando juego al rol con figuritas: aunque me gusta como al que más una mazmorra tipo HeroQuest bien ambientada y con docenas de miniaturas pegándose, y agradezco el reto táctico, me da la impresión de que las cosas le están pasando a mi personaje, o casi a la figurita de la mesa. La identificación es más complicada para mí en este aspecto.

Suelo sentirme mucho más identificado con mi personaje cuando la acción tiene lugar por completo en mi mente. Cuando el director de juego habla y yo me imagino cómo actúa mi personaje. En esos casos, me gusta pensar como pensaría mi personaje y actuar como me parezca que deba actuar. Aunque muchas veces accedo a "metarolear" y hacer algo porque creo que es bueno para la partida, más que por mi que sea coherente para mi personaje, no han sido ni una ni dos las veces que he mandado a la porra la misión principal para actuar como creo que debía actuar, y al diablo con todo.

Cuando juego vía foro, la identificación es aún mayor. No sé por qué. Supongo que tendrá que ver con el hecho de que es un estilo más literario, en el que combinas lo que dice el personaje con lo que piensa. Una vez un compañero rolero me comentó que ellos jugaban en partidas de rol por foro sin expresar los pensamientos internos de sus personajes, y que consideraba que esto era mejor para la partida, porque no se podía "metarolear" tanto: al personaje lo definían sus acciones, no sus pensamientos. Pero esta es una postura menos común, y en mi experiencia, es mucho más habitual que en una partida de este tipo se escriban tanto las cosas que dice tu PJ como aquellas que piensa.

Y ahí es cuando llegamos a la cuestión "emocionalmente peligrosa" que comentaba en mi intervención en la partida. En que al final nunca somo capaces de interpretar sino a algo que nos tiene que salir de dentro. Quizá en una partida llevamos a un tipo violento y psicópata, pero no podremos más que interpretar la visión que nosotros tenemos de lo que es ser así. De ahí que piense que todos nuestros personajes no son sino facetas de nosotros mismos, constructos mentales creados a partir de nuestros pensamientos. Sombras de nuestro propio ser, puestas a vivir en una situación extraña a nosotros.

Esto es poderoso, es creativo y, como muchas otras experiencias exploratorias, puede ser peligroso. Nunca olvidaré lo mal que me sentí una vez que le corté la mano a un ladrón en una partida con ambiente árabe. Aunque estuviera justificado. ¿Yo era capaz de eso? Y lo mismo puede suceder cuando crees que el Universo (o los directores de juego...) están en tu contra. O cuando alguien te traiciona en una partida y tu sientes esa traición como algo que te han hecho a ti y no a tu personaje. Comprensible si tenemos en cuenta que nuestros personajes no son sino aspectos de nosotros mismos.

Con todo esto no quiero decir que haya ningún peligro en los juegos de rol. Yo en las partidas en las que he terminado no pasándolo bien, no he tenido más que abandonarla y ya está. La vida continúa. La real. Simplemente quiero decir que la próxima vez que a alguien se le muera el personaje en una trampa estúpida, o cuando su personaje sea traicionado o herido, no os sorprendáis ante una reacción aparentemente exagerada del jugador. Mucha gente pone mucho de si misma en sus personajes. Y eso tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

Hoy me ha quedado una entrada filosófica. No está mal para empezar el año ;).

Saludetes,
Carlos