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23 mayo 2020

Conjuros clásicos y sistemas de magia

Lo primero, desearos a todos que estéis bien. He estado viendo en las noticias las manifestaciones en contra del gobierno y en una de ellas he visto a un tipo quitándose la mascarilla para toser y luego volver a ponérsela. Olé sus cojones. Bueno, en dos semanas estamos otra vez en Fase 0 y si no, al tiempo.

Pero bueno, por lo demás, por aquí seguimos bien. La familia correcta, los niños a punto de terminar el cole (y por tanto, a punto de recuperar un poco de cordura en casa) y yo con más curro que antes, porque me han sacado del ERTE para currar a jornada completa, porque hay un proyecto que tiene que salir en dos meses :D. Bueno, la vida.

Pero hoy, vamos a hablar de cosas frikis, que este blog va de eso :D.

Como muchos sabréis, estoy desde que se terminó la campaña de financiación de Fantasía Clásica, enfrascado en la corrección del texto. Llevo ya más de la mitad y espero tenerlo todo terminado a lo largo de la semana que viene, con lo que estaríamos cumpliendo totalmente con la planificación inicial que nos pusimos. No está mal, teniendo en cuenta que entre medias nos ha estallado una pandemia ;).

Estoy a la mitad del capítulo de monstruos, avanzando a buen ritmo, y hace poquito que he terminado por tanto los capítulos dedicados a los conjuros, tanto de magia arcana (magos, bardos) como de magia divina (clérigos, druidas, montaraces).

En Fantasía Clásica se reproducen los elementos más característicos de Dungeons & Dragons adaptándolos a las estructuras de juego de Mythras (el juego anteriormente conocido como RuneQuest). Las clases de personaje se crean con cinco rangos que equivalen a los niveles de D&D y para los que se usa la mecánica de Dones para representar las capacidades especiales de las clases. Los personajes de Rango 1 en Fantasía Clásica son los equivalentes a personajes de nivel 1-4 de D&D, los de Rango 2 serían los de niveles 5-8 y así sucesivamente hasta tener a los personajes de niveles 16-20 de D&D en el Rango 5.

Con la magia pasa algo similar: los conjuros de D&D van de nivel 1 a 9 en el caso de la magia arcana y de nivel 1 a 7 en el caso de la magia divina, con algunas pequeñas diferencias dependiendo de las ediciones. Al igual que con las clases de personaje, los hechizos se han "comprimido" de modo que haya también únicamente cinco rangos de poder: hechizos que van del Rango 1 al Rango 5. En el Rango 1 tendríamos clásicos como Dormir o Proyectil Mágico, y en el Rango 5 estarían la Lluvia de Meteoritos o el fenomenal conjuro de Deseo.

Y después de repasar toooodos los conjuros incluidos en ambos tipos de magia, me he quedado con una idea rondando en la cabeza: hay conjuros clásicos en D&D que se hacen raros para una persona que, como yo, se "crió" roleramente hablando jugando a juegos como RuneQuest

Es decir, en D&D la magia se divide tradicionalmente en la arcana de los magos y la divina de los druidas. La magia de los magos es espectacular, con clásicos como la Bola de Fuego (la catapulta) y el Golpe de Rayo (el cañón), que convierten a los magos de nivel medio en artillería móvil. Y luego, cosas como los conjuros de Llamar Monstruo que van invocando bichos cada vez más grandes, los conjuros de Disco Flotante (para llevar botín por el dungeon) o los conjuros de Deseo y Deseo Limitado que prácticamente te permiten hacer cualquier cosa. Una limitación evidente de la magia arcana es que no tiene conjuros de curación: esos conjuros están reservados para los clérigos por la simple razón de que en D&D existe la idea de proteger los roles de cada clase dentro del grupo. El clérigo es un luchador con poderes de curación, y por esa la magia de curación la debe tener esa clase y no la de mago, o entonces los clérigos lucharían peor que los guerreros y no tendrían magia tan útil como los magos.

Eso hace que pueda haber muchos distintos mundos creados con las reglas de D&D, pero si nos ceñimos a las clases de personaje y no las cambiamos de un modo bastante fundamental... al final todos los mundos de D&D comparten una serie de "reglas fundamentales" en cuanto a cómo funciona la magia. Ningún mago en los mundos de D&D tiene conjuros de curación.

Esto contrasta con mi concepción de cómo funciona la magia en los juegos de rol, porque yo vengo de RuneQuest. La magia en el RuneQuest más clásico era la magia común, de batalla o espiritual, que eran pequeños conjuros como Curación, Contramagia, Protección, Disrupción, Escudo Espiritual, etc. Nada de magia muy poderosa (salvo los especialistas que lograban tener conjuros como Cuchilla Afilada - 10, que era bastante impresionante), pero al alcance de casi cualquiera que se esforzara un poco en buscar un maestro, o una matriz de conjuros o algo así. No era raro que hasta el guerrero más palurdo tuviera un Curación-2 o un Contramagia-2 o un Protección-2 entre su repertorio. No eran más que una ayuda en muchos casos, pero te daban un par de truquitos que poder usar.

Después teníamos la magia divina, con conjuros que eran más espectaculares como Relámpago o Lanza Solar, pero en RuneQuest siempre quedó claro que no todos los sacerdotes (el equivalente al clérigo) tenían acceso a toooodos los hechizos de magia divina existentes, sino que dependían mucho de la deidad concreta que adoraran. En D&D han ido creando cosas como los "sacerdotes especialistas" o, en la última edición, lo de los dominios, pero los clérigos siguen teniendo acceso a la mayoría de los conjuros de magia divina del reglamento.

Al final, tanto D&D como RuneQuest tienen una vocación de sistemas genéricos que pretenden darte las herramientas para crear tus propios mundos... pero esos mundos se ven limitados por los sistemas de magia creados en cada uno de estos juegos. Estos sistemas de juego limitan u orientan lo que se puede hacer con estos mundos de juego que se crean los directores para ambientar sus aventuras. Los dirigen a un cierto tipo de fantasía. Y aunque es posible crear sistemas alternativos de magia para estos mundos, siempre se corre el peligro de hacer tantos cambios que tus mundos terminen alejándose demasiado de lo que podríamos llamar el "canon" de su sistema madre y dejen de ser compatibles con otros mundos similares. No es que esto sea un problema real para jugar en tu mesa: tu mundo, tus reglas. Pero si al final coges y te creas todo tu sistema de magia específico, ¿realmente sigues jugando a D&D/RuneQuest?

He estado pensado mucho sobre este asunto en las últimas semanas porque yo, como todos los directores de juego, tengo mi propio mundo de juego por ahí, pergeñado con retazos de nuestro mundo, de otros mundos y de lo que me ha salido de... la imaginación ;). Pero mi mundo es un mundo muy tipo RuneQuest, con sus sacerdotes y sus hechiceros muy similares a los que se podrían crear en Mythras. Tengo mis propias ideas sobre cómo debería funcionar la magia en Aelios, pero muchas veces estas ideas se ven constreñidas por las herramientas que estoy usando, que son básicamente la magia de juegos de la familia BRP como RuneQuest, Pendragón o Stormbringer. Estos días he estado dando un repaso a las diversas culturas de Aelios, pensando en los límites de la magia de cada especie y cultura, pensando en que los thoum deberían utilizar algo parecido a la magia demoníaca de Stormbringer, creando servidores, artefactos y hechizos a partir de la esencia del inframundo, y que los kraesir son sin duda hechiceros que consideran el fuego como la fuerza principal del universo, creador y destructor. Mi idea de la magia de estos pueblos va más allá de decidir si les doy el conjuro Formar/Colocar (Fuego) o Lanza Solar, pero al final sí tienes que decidir qué magia debe tener cada tradición mágica, qué espíritus aliados y qué dioses. En Mythras te recomiendan no dar más de una docena de conjuros a cada tradición y entiendo que la razón última es evitar que se puedan crear personajes como el infame Halcyon Var Enkorth de La Isla de los Grifos (un hechicero con cientos de conjuros que no podría crearse ni de coña como personaje jugador usando las reglas de RuneQuest), pero aunque entiendo la razón, no me encaja que haya tradiciones con tan poca magia en mi mundo, porque no es esa la idea que tengo de cómo funciona Aelios.

Al final, está claro que cuando creamos mundos de juego, las reglas no son sino una abstracción de todo lo que existe en dicho mundo de juego. Una abstracción que nos permite jugar y divertirnos simulando ser seres de ese mundo. Pero al final los sistemas de juego que decidimos utilizar nos proporcionan una estructura con la que trabajar pero al mismo tiempo nos imponen unos límites que pueden llegar a coartar nuestra creación: terminamos creando mundos "tipo D&D" o "tipo RuneQuest" (o tipo el sistema de juego que más nos sulibeye).

No tengo respuestas definitivas a esta cuestión, y eso que llevo años dándole vueltas al asunto ;). Creo que al final la respuesta estará más cerca de basarnos primero en la ficción (¿qué puede hacer un hechicero cadamio en Aelios? ¿y uno extraordinario? ¿qué magia debería poder tener un guerrero irukele? ¿y un mago irukele? ¿es más poderoso un mago kraesir o un mago langtangiano?) y buscar las herramientas que la simulen lo mejor posible.

Bien, qué le vamos a hacer. Nadie dijo que crear mundos fuera sencillo ;).

Saludetes,
Carlos

11 mayo 2020

Dos mesecitos de confinamiento

Parece que fue ayer cuando nos dijeron en la oficina que nos teníamos que ir para casa, pero no, han pasado dos meses. Dos meses enteros en los que ya no he vuelto a coger el coche más que una vez para echar gasolina y otra vez para hacer una compra gorda en un supermercado que estaba un poco lejos de casa (tampoco mucho). Desde entonces estoy teletrabajando, metido en un ERTE que ha hecho que curre menos de tres horas al día. Aunque, por supuesto, eso no quiere decir que me aburra. Ahora mismo estoy sentado al lado de uno de mis hijos, después de haberle echado la bronca del siglo porque me está vacilando con los deberes.

Como ya he dicho en varias ocasiones, lo realmente jodido de esta situación lo están pasando los enfermos, los sanitarios y todos aquellos dueños o trabajadores de pequeños y medianos negocios que se van a ir a la ruina. Diría que son desventajas de haberlo fiado todo al turismo, pero es que las papelerías por ejemplo también lo van a tener chungo, y en general se puede considerar que la economía está sufriendo un fallo multiorgánico de libro. Vamos resistiendo, pero no sé hasta cuando.

Tampoco soy de los que dicen que hay que volver a currar todos cuanto antes, porque visto lo visto en cuanto a tomarnos en serio la pandemia, en cuanto llevemos dos semanas saliendo, colapsaremos de nuevo las UCI. Entiendo que no somos todos y que la mayoría de los ciudadanos estarán haciendo las cosas bien, pero con que una parte significativa de la población no siga las recomendaciones, volveremos a estar en las mismas. No tengo la solución mágica que lo arregle todo, pero me temo que esto va para largo, así que simplemente me lo tomaré con paciencia.

Los chicos ayer salieron conmigo a dar un paseo. El mediano llevaba sin salir de casa dos meses. Nos fuimos con sus bicis a dar un paseo por el barrio y bajamos hasta su colegio. Les llamó la atención que no nos cruzamos con nadie y que todo estaba lleno de vegetación. No a nivel post-apocalíptico, pero sí mucho más que cuando nos confinamos, que estábamos prácticamente recién salidos del invierno. Ahora estamos en plena primavera y eso se nota.

En el terreno de lo friki, llevo tiempo corrigiendo el libro Fantasía Clásica, después de haber logrado financiarlo vía verkami. El acto de corregir el libro te obliga a una lectura más exhaustiva y profunda, cotejando términos, volviendo a repasar las reglas del libro básico a las que se hace referencia en este, etc. Y a raíz de ello he redescubierto lo bien pensado que está este libro, y cómo usa reglas ya existentes en Mythras para emular una experiencia mazmorrera más parecida a la de D&D. Usar las reglas de Cultos y Hermandades para determinar el avance a través de los rangos de una clase, o algo muy similar a los Dones para simular las habilidades especiales de un paladín o un druida me parece una genialidad, y algo tan evidente que solo después de haberlo leído te das cuenta de que la posibilidad siempre estuvo frente a tus narices.

Este fin de semana también hemos terminado de recibir la mayoría de las respuestas a los formularios del verkami, por lo que hemos podido enviar docenas de PDF a los mecenas y también una buena cantidad de libros físicos. Para ello mi socia Alicia se ha pertrechado de su traje de protección biológica y ha hecho cola en la oficina de Correos para mandar una buena cantidad de paquetes. Cuando los recibáis, que sepáis que los libros llevan meses en el trastero de Alicia (son de los que no hemos enviado todavía a Distribuciones Sombra) así que salen sin virus de su punto de origen ;).

En otro orden de cosas, no estoy jugando nada de rol por vídeo, porque no es un formato que me guste demasiado, pero sí estoy jugando bastante rol por foro. Es un modo más literario de jugar y me gusta bastante, la verdad. El foro de Comunidad Umbría me tiene enamorado ;). Tendré que contaros un poco sobre esto en el futuro.

Saludetes,
Carlos

30 abril 2020

Coronaburgo

El amigo Eneko Palencia, en su web Nogarung, y dentro del paraguas de su editorial Grapas y Mapas ha iniciado un proyecto solidario de los que hacen afición: dibujar el plano de una ciudad e ir añadiendo edificios a medida que la gente haga donaciones, que irán íntegramente (menos la comisión de Paypal) a Médicos Sin Fronteras. Mientras la campaña de recogida de donaciones ha estado activa, se ha podido comprar una casa por 1 euro, un negocio por 5 y un barrio o un gran edificio por 15 euros.

Actualmente, una vez alcanzados los 6.000 euros de donaciones, han decidido dejar de ampliar Coronaburgo, por razones que explican en este hilo de Twitter y que básicamente son que han muerto de éxito y no les da la vida para seguir ampliando Coronaburgo y, al mismo tiempo, hacer otras cosas :D. Así que ahora se van a concentrar en terminar el mapa, antes de que tengan que dibujar una metrópolis más grande que Ankh-Morpork xD.

Este es el texto que podéis ver sobre el proyecto (disponible en nogarung.com/coronaburgo):


Aplaudir en los balcones está muy bien, pero desde grapas&mapas hemos pensado que los roleros y roleras podemos colaborar un poco más en esta lucha. Así que hemos decidido poner nuestras habilidades a trabajar para recaudar dinero que donar a Médicos Sin Fronteras y su campaña contra el coronavirus.

Por eso os presentamos Coronaburgo, una pequeña ciudad medieval que haremos crecer entre todos. Cada una de vuestras aportaciones hará más fácil la lucha contra el coronavirus y añadirá un nuevo elemento a la ciudad (una casa, un comercio, una plaza, un templo...). Esperemos que Coronaburgo crezca y se transforme en una enorme metrópoli, eso indicará que la donación será igual de grande.

Inicialmente pusimos el 10 de mayo como fecha límite para recibir aportaciones, pero debido al gran éxito de la iniciativa hemos tenido que adelantar el cierre. Puedes leer los motivos en este hilo de Twitter.

Cuando terminemos el mapa haremos cuentas y donaremos todo el dinero recaudado* a la ONG Médicos Sin Fronteras. ¡Anímate a participar!

* Cifra aproximada. Descontaremos la comisión aplicada por la plataforma de pago (PayPal) de la donación final.

El mapa de Coronaburgo (¡chulísimo, visitadlo!) está disponible a través de este enlace: Mapa de Coronaburgo y en él se podrá ver en el futuro el Templo de los 77 Mundos que financié hace unos días :D. No os pongo la localización del mismo, porque aún no está añadido. Y visto lo mucho que falta aún por dibujar, me parece que le va a tocar estar en la ampliación oriental de la ciudad.

Este proyecto se ha movido sobre todo a través de Twitter, desde la cuenta de Grapas&Mapas (aquí el hilo inicial) y a día de hoy se han creado unas cuantas cuentas que simulan ser habitantes de Coronaburgo, incluyendo a la Alcaldesa Hilda o al Alguacil Mayor Bert d'Sträad. Estas nuevas cuentas llevan tiempo interpretando sus papeles en Twitter, interactuando entre sí como si fueran habitantes reales de la ciudad. Ha habido gente que se ha preguntado si lo que están haciendo estas personas es o no jugar al rol. Bien, yo creo que "juego" no es porque no hay ni objetivos ni sistema de juego ni reglas, pero se parece bastante a un juego de rol :D, y realmente, ¿importa realmente la definición? Lo que es importante es que sea divertido para los participantes (aunque ya hablaré sobre este particular de forma más amplia en otra entrada).

Lo principal es darle las gracias a Eneko por haber dado pie a la iniciativa, congratularnos de que se hayan recaudado más de 6.000 euros para ayudar en la lucha contra la pandemia, y alegrarnos de que en los tiempos de crisis podamos ver no solo lo peor del ser humano, sino también lo mejor.

Saludetes,
Carlos

23 abril 2020

Teletrabajando, telejugando

Hace un par de días estuve hablando con un amigo por videoconferencia, usando el whatsapp del móvil. Antes del confinamiento, lo normal habría sido que le hubiera llamado simplemente por teléfono, pero le comenté algo del tipo "oye, si te parece te llamo por vídeo y así nos vemos las caras". Le pareció bien y estuvimos así un buen rato charlando. Lo primero que pensé al terminar la llamada es que si el confinamiento nos hubiera pillado sin internet, estaríamos ahora saqueando los supermercados y matando a nuestro vecinos, de puro estrés. Y por otro, que últimamente me comunico con mucha más gente que antes.

A los abuelos los llamamos todas las semanas y estamos un rato con el whatsapp haciendo una videollamada para que vean a los nietos, y por verlos a ellos también, y asegurarnos de que están bien, que se están cuidando y que están tomando precauciones cuando salen a la calle a comprar (están haciéndolo). Los sábados hemos instaurado la costumbre de cenar conectados vía Skype con otras cuantas parejas y nos metemos una botellita de vino mi mujer y yo mientras hablamos, jugamos a adivinar películas o hasta nos echamos una partida a un juego (se puede con un poco de esfuerzo). He recibido llamadas de familiares que no me llaman nunca (y las he agradecido), y prácticamente todos los días nos conectamos un poco en el curro y nos contamos qué es lo que vamos a hacer en el día. Charla de trabajo que casi siempre se ve amenizada por preguntas personales que todos vemos lógicas, porque tenemos ganas de saber los unos de los otros. Es paradójico que en tiempos de aislamiento social, estemos hablando más que nunca con mucha gente que, el resto del año simplemente ignorábamos porque, bueno, siempre podíamos verlos si queríamos. Dábamos por supuesto el contacto social, y simplemente saber que podíamos tenerlo cuando quisiéramos era suficiente. Lo mismo que lo de no visitar los sitios chulos de tu pueblo porque total, puedes ir en cualquier momento.

Una de las cosas que me contó esta persona era que estaba tan a gusto confinado. En serio. Que para él, librarse del trayecto diario a la oficina, comiéndose el atasco mañanero y el atasco de después era una liberación. Y que su curro se podía hacer perfectamente desde casa. Es más, que estaba siendo más productivo trabajando desde casa, y que no estaba teniendo problema alguno en coordinarse con los compañeros. Yo estoy seguro de que en mi empresa intentarán que volvamos cuanto antes todos a la oficina, pero por una pura cuestión de presentismo. Pero ojalá que a más de una empresa y a más de dos, sobre todo a las tecnológicas, se les caiga la venda de los ojos: es perfectamente posible tener una empresa con los trabajadores distribuidos en sus casas y las cosas salen igual de bien o mejor. Entiendo que cuando se acabe el confinamiento, pues las cosas volverán a la asquerosa normalidad y tendremos que volver a comernos atascos, comer fuera de casa, salir de casa de noche y volver de noche... o lo mismo no. Lo mismo este es el comienzo de un cambio que tendrá sus cosas malas, seguro, pero al que yo hoy le veo muchísimas ventajas.

Por llevar esto al terreno de lo friki (que para eso está este blog), en las redes sociales ha habido bastante debate sobre si jugar online o jugar en mesa es mejor o peor. Mucha gente está probando por primera vez lo de echarse unas partidas por Skype (o la plataforma que más rabia le dé a cada uno). Y hay quien descubre un mundo nuevo y maravilloso de partidas en las que tampoco tienes que coger el coche, desplazarte hasta la casa de tu colega, etc. Vale, nos perdemos ciertas cosas, pero no creo que sea una "metadona del rol" sino una variante más, por un medio distinto.

En las redes sociales (vale, en Twitter: es donde entro a poner mensajes de 77Mundos) he visto comentarios al respecto, y hasta me han dado ganas de escribir en algunos, pero ya no participo en las redes, y menos para meterme en polémicas xD. He visto en algunos casos decir que lo mejor es jugar frente a frente, gente que solo ha jugado online al rol y peña que considera que jugar a rol por foro es algo lento, aburrido y asqueroso (discrepo por completo).

Lo cierto es que hay tipos de partida que es más fácil jugar por mesa y tipos de partida que es más satisfactorio jugar con otros medios. Os pongo un ejemplo: una partida old school con su tablero, sus figuritas, etc., es más fácil de jugar frente a frente. Sé que existen tableros virtuales que funcionan muy bien y que cada día salen mejores variantes, pero por el momento me parece que sigue siendo más sencillo, para ese tipo de partidas. Puede que en el futuro la cosa sea aún más fácil vía online que presencialmente, y oye, pues ni tan mal :D. Lo que sí es cierto es que las partidas online quizán funcionen mejor con reglamentos más sencillos o donde haya más "teatro de la mente". Y en las partida por foro, ya os digo yo que es mucho mejor tener un reglamento fácil y centrarse en otras cosas. De hecho, las partidas por foro son más adecuadas para campañas más narrativas donde puedas gustarte escribiendo largos párrafos. Es una cosa como más literaria y te da la oportunidad de explorar la psique de un personaje, sus pensamientos, de un modo más profundo incluso que en mesa. Una escena de amor romántico es más fácil escribirla en rol por foro que en rol de mesa (por lo general).

Lo que quiero decir con todo esto es que se puede jugar online y el resultado puede ser igual de satisfactorio o más aún que jugar en mesa, cara a cara. Y que puede no sea ni mejor ni peor, sino distinto, porque el medio impone sus propias limitaciones y ventajas intrínsecas y lo mejor es adaptar la partida a dicho medio.

Creo que de todo en esta vida se puede sacar una enseñanza. Y esta pandemia realmente nos va a enseñar muchas cosas sobre nosotros mismos como personas y como sociedad. Igual aprendemos algo o igual no, pero quizá es labor de todos esforzarnos para que los cambios que vengan sean lo más positivos posibles.

Saludetes,
Carlos

19 abril 2020

Confinados IV: No hace falta que aprendas nada

Quinta semana o así de confinamiento. Echo de menos salir a andar por el campo, aunque yo tengo un chalet y puedo salir a que me de el aire y hasta comer fuera, cuando el tiempo lo permite. Así que, que conste, no me quejo. Los hay que lo están pasando mucho peor.

Hemos logrado que los niños se pongan mínimamente al día con el tema de deberes, y hasta hemos logrado enviar por correo electrónico a sus tutores todas las cosas que teníamos pendiente mandarles. Mi mujer y yo seguimos trabajando (yo con aún más reducción de jornada por causa del ERTE), pero poco a poco hemos instaurado una suerte de normalidad que no deja de estar llena de muchísimas cosas que hacer. Como ya os dije en la anterior entrada de esta saga confinada, no tengo tiempo para aburrirme.

Salir a comprar puede ser un poco estresante. Al principio salía mucho más, a comprar el pan o al super o la tienda de barrio, pero poco a poco vamos espaciando las salidas, y nos turnamos mi mujer y yo. Claro, desde hace semanas usamos guantes, y ahora tenemos unas mascarillas muy chulas de esas lavables y reutilizables. Que lo mismo funcionan y lo mismo no, pero menos da una piedra.

De este confinamiento saldré como un oso: gordo y peludo

Ahora el pan lo compramos de seis en seis barras y las congelamos. Es sorprendente lo que aguanta así, simplemente con que lo saques un poco antes de comer y lo calientes en el horno. Las compras suelen ser copiosas para que no tengamos que salir más que cada tres o cuatro días, y alternamos el comprar en el Mercadona y el Día con pillar carne y verduras en las tiendas del barrio. Ayer por la mañana una de las chicas de la frutería me preguntó si seguía cuidando a mi sobrina pequeña y le dije que no, que ya estaba con sus padres. No os negaré que me sorprendió que se acordara, después de llevar un par de semanas sin ir. Pero es lo que tienen las tiendas del barrio, que son como de la familia. Ya antes del confinamiento estaba yendo más a menudo a comprar allí, pero es que después de que pase todo esto, ya dudo mucho que compre fruta y verdura en otro sitio :D.

Ayer hablaba con mi mujer de que lo de hablar con tanta gente por videoconferencia está empezando a agobiarla un poco. Es cierto que por lo general nosotros tampoco hablamos tan a menudo con la familia y los amigos, pero en estos tiempos sí que lo haces. Y sí, a veces puede ser un poco agobiante el ritmo frenético de conexiones vía vídeo de WhatsApp, Zoom o Skype... pero esta mañana me ha llamado mi tío por teléfono, simplemente para charlar cinco minutos sobre que este año se nos ha jodido la reunión anual del clan: Villarejo Cavernícola. Mi abuelo vivió con sus hijos (mi padre y mis tíos) y su mujer en una cueva de pastores después de la guerra civil, y desde el año pasado habíamos instaurado entre mi tío y yo la costumbre de juntar a todo el Clan de la Cruz para visitar la cueva y comernos una paella o una caldereta en casa de mi tía, la mayor de los cuatro hermanos. Este año se nos ha fastidiado la reunión, pero no la olvidamos. Juntar a todo el clan fue una de las cosas más cojonudas que hice el año pasado, y si me tengo que saltar un año, pues me lo saltaré, pero tarde o temprano, nos volveremos a juntar. Bueno, el caso es que sí, puede ser un poco agobiante estar cada dos por tres conectándonos... pero a mí me ha alegrado la mañana simplemente charlar un ratito.

Desde hace ya unas semanas, todos los sábados por la noche dejamos a los niños viendo la tele o jugando a algo y nos vamos mi mujer y yo a conectarnos con Skype con otros colegas, y cenamos juntos, nos metemos una botellita de vino y charlamos de todo un poco. O jugamos a adivinar películas o incluso al Código Secreto, que se puede jugar haciendo de jefes cada pareja en su casa y echándole fotos al tablero xD. Vale, cada pareja debe tener el juego en casa, pero da la casualidad de que casi todos tenemos una copia. Es una bonita costumbre, y estoy viendo más a mis colegas que antes :D. Oye, y luego, aunque te hayas pasado con el alcohol, pues no tienes que coger el coche para llegar a casa :P.

Desde la ventana de mi casa ahora se ve una torre negra que hay camino de Santa Eugenia (vivo en Rivas). Mi mujer dice que antes no se veía, por la polución. Yo creo que no es así, que simplemente antes no nos habíamos fijado... pero igual tiene razón. Lo averiguaré cuando la A3 vuelva a estar llena de coches, una vez haya pasado el confinamiento. Pero el caso es que yo miro por la ventana, hacia el campo, y es cierto que todo se ve más nítido. Igual no es que haya menos contaminación, sino que estoy idealizando volver al campo :D. Pero bueno, es un hecho que la boina de mierda de Madrid se ha reducido a la mitad, simplemente con dejar a cientos de miles de vehículos en casa. Manda huevos.

Realmente, yo creo que el curro que hago en la oficina lo podría hacer tranquilamente en casa. Sé que no todo el mundo puede teletrabajar, pero es que yo sí puedo, y un montón de informáticos y administrativos también pueden hacerlo. Tomen nota, señores empresarios. Que se pueden ahorrar un quintal en alquileres de oficinas. Y no digo ná de lo que nos podríamos ahorrar en gasolina y atascos. Bueno, soñar es gratis.

Es bastante posible que al empezar el confinamiento muchos pensáramos que íbamos a tener tiempo de hacer muchas cosas que antes no hacíamos. Error. Quizá los solteros y las personas sin hijos lo hayan logrado, pero con tres niños en casa, teniendo que comprar a kilos la comida, cocinándola, ayudando con los deberes, etc., pues no sé, a mí se me pasan los días sin sentir :D. Por otro lado, es curioso, me da la impresión de que llevo años confinado. Supongo que el cerebro me está haciendo catacroker, y que habrá algún psicólogo entre el distinguido público de este blog que me pueda explicar esta paradoja.

Voy a terminar esta entrada con una reflexión sobre el título de la misma. Cuando empezamos a estar metidos en casa se nos dijo que teníamos que buscar cosas que hacer, formas de no aburrirnos, etc. Creo que es cierto que no es bueno que el ennui nos invada y que nos incapacite por completo para la acción. En cualquier momento habrá que volver a la vida fuera de casa, aunque será una vuelta progresiva, con guantes y mascarillas. Pero si para entonces has pasado el tiempo y no has aprendido a cocinar, o te has visto todas las series del mundo o simplemente han pasado los días sin que hagas nada más productivo que cuidarte y cuidarnos... pues ya está. No es un drama. No añadas estrés a la situación, que ya es suficientemente rara. Lee un libro. Haz un puzzle. Ve una serie. Pero no te me estreses. Hay que mantener la mente ocupada, pero ya está. Creo que simplemente sobrevivir a estos tiempos confusos va a ser suficiente enseñanza para el futuro.

Saludetes,
Carlos

13 abril 2020

Una campaña de hobbits

Como ya sabréis, antes de que comenzara el confinamiento (¡un mes llevamos metidos en casa!) terminé de escribir un nuevo suplemento para la colección Clásicos de la Marca, llamado Las Frondas de los Medianos. Este suplemento formará parte de los libros incluidos en el proyecto del megadungeon de la Marca del Este y entiendo que posteriormente se pondrá a la venta de forma individual.

Las Frondas de los Medianos forma parte de la serie "G" o "Gazetteer" y por tanto no incluye una aventura, sino la descripción de una zona específica, como puede ser una ciudad o, en este caso, una región completa del mundo de la Marca. Desde hace ya unos pocos años tenía la idea de escribir un suplemento que describiera mi propia versión de la Comarca de los hobbits ;). En gran parte porque soy un enamorado de la obra de Tolkien, pero también porque hubo gente que me dijo que un libro así no podría ser sino aburrido. Discrepo profundamente de tal afirmación :D, sobre todo teniendo en cuenta que La Comarca, un suplemento del viejo juego de rol MERP es uno de mis preferidos, y para nada aburrido.

Creo que la clave para entender cómo un libro así puede ser divertido y generar su propia campaña está en una cuestión de escala y de detalle. En las Frondas los peligros están escalados para que supongan un problema para una pequeña población de menos de 8.000 habitantes dispersos por una zona que puede recorrerse de norte a sur en apenas cuatro o cinco días. Y eso, yendo sin prisa. No hay grandes extensiones de desierto en las Frondas que dificulten la supervivencia, pero sí hay un pantano donde no es recomendable perderse, ni pasar la noche, por ejemplo. Y aunque casi siempre habrá una madriguera de medianos a apenas un par de horas de donde se encuentren los aventureros, también hay un par de caminos que pasan por parajes solitarios que bordean lugares un poco más peligrosos.

En las Frondas un oso que ha despertado de su hibernación puede suponer un peligro para una madriguera de los medianos. Una partida de guerra de trasgos que de algún modo llegue a la región y esté formada por simplemente una docena de guerreros ya será considerada una invasión que se anotará en los anales de las Frondas. Y siempre tenemos la posibilidad de encontrarnos con algún que otro duende malicioso haciendo de las suyas.

En cuanto al detalle, en el libro se dan los nombres y descripciones de los jefes de las principales familias de medianos, se habla de la cultura y hay una descripción bastante detallada (siempre teniendo en cuenta el espacio disponible) del calendario anual de las Frondas, organizado alrededor de la agricultura y el clima de la región.

Algo incluido con intención específica de servir como base a una campaña es la existencia de la Guardia de las Arboledas, los jóvenes medianos que se dedican a patrullar las Frondas, entregar correo, enfrentarse a animales peligrosos y ayudar en lo que se pueda a los vecinos. La idea está sacada directamente del Gazetter de la Marca, pero está más desarrollada, incluyendo una pequeña descripción de su base de operaciones y de su actual líder. Siempre intento que lo que escribo en mis aventuras de Clásicos de la Marca no contradigan lo que hay ya escrito en libros anteriores, y este caso no es una excepción: si en el Gazetteer pone que los medianos de las Frondas no construyen pueblos, en mi versión de las Frondas tampoco existen, sino que los medianos viven en madrigueras del clan, que pueden ser mayores o menores.

Si yo tuviera que usar Las Frondas de los Medianos como base de una campaña, haría lo siguiente:

  • Todos los personajes serían jóvenes medianos que se han unido a la Guardia de las Arboledas. Se supone que los jóvenes se pasan un año entrenando en la fortaleza que sirve de base a la Guardia. Vamos, que hacen la mili :D. Entiendo que eso es lo que los convierte de PNJ sin importancia en Medianos de nivel 1 :D. Y a partir de ahí, se les pone a patrullar en un pequeño grupo de media docena de guardias. Lo que viene siendo el tamaño ideal del típico grupo de aventureros. Vale, son todos de la misma clase y nivel, pero para mí eso no es un problema, sino un reto ;).
  • Usaría la descripción del calendario de la comarca para jugar al menos "un año en la vida de las Frondas". Y siendo bastante estricto en el control del tiempo, las distancias recorridas y el clima. Es decir, que llovería en los días que tuviera que llover, los ríos se desbordarían en primavera, los lobos bajarían de los montes después del invierno, habría medianos viajando en verano y metidos en sus casas en invierno, habría fiestas que los jóvenes medianos no querrían perderse porque suponen acontecimientos anuales, etc. Es decir, la vida cotidiana de los medianos, rural y basada en el clan, sería parte de la aventura. Y a la guardia se la llamaría especialmente cuando pasara algo extraño que rompiera la paz habitual.
  • Me esforzaría por llevar un control estricto de las provisiones, equipo y monturas de los guardias. Si algo me molaba de las historias de los Cinco y los Hollister era que la mayoría parecían expediciones al campo para la que se equipaban con la mitad de la despensa de los padres. Creo que unos héroes de nivel 15 no tienen por qué preocuparse de cuántas antorchas llevan, pero en el caso de los medianos, pequeños, de nivel 1, el controlar el equipo transportado, la comida, etc., añaden un punto interesante y de verosimilitud a lo que no dejaría de ser una campaña de bajo nivel y casi nula magia (de la usable por los PJ). Una campaña costumbrista :D. Estoy casi seguro de que pensaría hasta en recetas.
  • Existen una serie de enemigos de los medianos que viven dentro de sus fronteras. No son seres malvados que fueran a poner en problemas a aventureros veteranos y curtidos. Pero están ahí, y en algunos casos sí pueden ser bastante terribles. Yo creo que los usaría a todos en un momento u otro. Y probablemente más pronto que tarde. Exprimiría al máximo la información del libro, sin dejarme nada. Ya se me ocurrirán más cosas para más adelante si fuera necesario ;).
  • Si queréis inspiración adicional para una campaña así, os diría que le echarais un vistazo a La Comarca de MERP (por obvias razones), a Mouse Guard (por el concepto de la Guardia de las Arboledas y también por los peligros que pueden acechar en cada estación), el juego de rol Beyond the Wall (que también se basa en un concepto de "baja fantasía" y aventuras de "bajo nivel"). Para este último, echadle un vistazo al suplemento Further Afield.

La verdad es que me dan muchas ganas de jugar algo así :D. Probablemente con los niños. A ellos eso de organizar expediciones y ver qué se llevan para comer, etc., es algo que les suele gustar. Fantasía amable. Se puede :D.

Saludetes,
Carlos

05 abril 2020

Confinados III: sin tiempo para aburrirme

Hola a todos. Espero que al recibo de la presente entrada os encontréis todos bien de salud. Hoy me despierto con la noticia de que tenemos una cifra de muertos por coronavirus que ha bajado significativamente, con lo que parece que se aplana la curva y se cambia la tendencia. Espero realmente que sea así. Desde hace ya unos días, hablando con amigos, nos vamos haciendo a la idea de que una vez la cosa se vaya estabilizando, en realidad no vamos a volver todos a la calle sin más. Lo más lógico será que vayamos volviendo paulatinamente y que haya que mantener ciertas precauciones durante un largo tiempo, como tener que usar guantes y mascarillas, seguir sin ir a aglomeraciones, mantener las distancias de seguridad, etc.

Una amiga me decía ayer que ella va a procurar salir a la calle lo mínimo posible tiempo después de que se levanten las restricciones. Pintan bastos para las empresas en general, sobre todo para las turísticas. Todo esto lo tendremos que ir viendo poco a poco, pero a la crisis sanitaria le seguirá una crisis económica, con mayor o menor fuerza. Espero que todo salga lo mejor posible.

En el plano familiar, con la llegada de la Semana Santa, hemos conseguido que los niños dejen de recibir deberes... y puedan ponerse al día con todos los que han ido acumulando estas semanas. Ni de coña les ha dado tiempo a hacerlos todos, así que aquí les tengo, poniéndose al día. Creo que les dará tiempo a finalizarlos todos antes de que se acaben estos días, y podamos empezar de cero con la nueva remesa de deberes. Tened en cuenta que tengo tres chicos (con la mayor en el instituto) y que de todos tengo que imprimir fichas, fotografiar y enviar deberes y exámenes, controlar que se presenten a las clases presenciales que están haciendo algunos... y que son tres. Esto combinado con salir a comprar comidas para todos, cocinar para todos, intentar que se muevan un poco (y movernos nosotros mismos). Se hace lo que se puede, pero hay días que terminamos llegando a la cama mi mujer y yo, nos miramos y nos preguntamos cómo coño se nos ha ido el día. El que se piense que estamos de vacaciones no tiene ni idea de lo que es esto xD.

Y aún así... no nos quejamos. Estamos mucho mejor que otros y, por el momento, no hemos tenido que lamentar víctimas cercanas entre la familia. Aunque de la familia de algunos amigos sí nos han llegado, desgraciadamente, alguna mala noticia :(.

En el terreno más friki, me estoy dedicando sobre todo a la corrección de Fantasía Clásica, un suplemento para Mythras y el tercero de la colección que tendremos publicado, aparte del básico. Los compañeros de Verkami nos animaron a ampliar un poco el plazo de la campaña, con lo que terminará el próximo jueves en lugar de ayer, que era el plazo original. Os animo a que os unáis, que todavía estáis a tiempo :).

No estoy jugando nada de rol online. Como ya os digo, no tengo demasiado tiempo libre. Lo que sí estoy haciendo bastante es jugar rol vía foro usando Comunidad Umbría. Estoy en unas ocho partidas como jugador y dirigiendo una yo mismo. La que dirijo es de Traveller y me está sirviendo mucho para aprender cómo funciona el juego. Comenzamos con un ritmo alto y creo que nos salió muy bien, pero la campaña de verkami de Fantasía Clásica, el coronavirus y lo del ERTE me ha tenido bastante ocupado. Pero bueno, para los jugadores que me estén leyendo, que conste que no he abandonado la partida ;), aunque soy consciente de que no voy tan ágil como al principio :).

¡Ah! No recuerdo si os comenté que les regalamos una impresora 3D a mis dos chicos pequeños, que les apuntamos a un cursillo de robótica como extraescolar este curso. Y hemos estado montándola. Creemos que está ya bien preparada, así que vamos a empezar a imprimir nuestros primeros diseños. Si alguno tenéis alguna recomendación de sitios donde descargar diseños, soy todo oídos :D. Nos mola la fantasía medieval, los wargames y las naves espaciales :P. Ya os iré contando qué vamos montando.

Y poco más. Toda esta situación cambia de un día para otro, y tan pronto parece que vamos a estar encerrados tres meses más como da la impresión de que a lo mejor en un mes estamos volviendo a los curros (¡y a ver qué hacemos con los niños!). Pero bueno... ya iremos viendo cómo avanza la cosas. Desde luego que este período extraño de nuestras vidas no se nos olvidará nunca.

Saludetes,
Carlos