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16 junio 2026

Los chavales caen en la tentación (partida de Sombras Urbanas)

Por primera vez en décadas (quizá en toda la vida), estoy jugando con dos grupos distintos de rol. Uno está formado por mis incombustibles roleros cuarentones/cincuentones, con los que estoy jugando a Mythras y probando mi partida de La Serpiente Coristos. Están avanzando y ya se han enfrentado a serpientes marinas gigantes, han presenciado cómo un dios se plantaba frente a ellos, han cruzado una región montañosa llena de tribus salvajes y están navegando por el mar de Tamos, en busca de la isla flotante de Danaelos. Está siendo divertido.

Mi segundo grupo está formado por un montón de veinteañeros: mi hija mayor y sus colegas de audiovisuales. Estos están jugando a Sombras Urbanas, en una campaña ambientada en Madrid en la actualidad. Un Madrid con magos, vampiros, demonios y licántropos (y taurántropos, por supuesto).

Con los chavales llevamos ya jugadas unas seis partidas. Como siempre en este tipo de juegos narrativos, se empieza con una serie de conflictos iniciales planteados por los propios jugadores durante la sesión cero, pero después la narración va yendo por donde quieren las decisiones del grupo y el azar de los dados.

Los personajes son los siguientes:

  • Roxx la Vampira, interpretada por Nadia. Una vampira con cientos de años que tiene un bar de moda en Lavapiés.
  • Ignotus el Mago, interpretado por Héctor. Un mago hipster y un poco metepatas también con un bar (una coctelería) y poderes mágicos muy relacionados con la memoria y la ofuscación mental.
  • Zoey la Despertada, interpretada por Sara. Una chica con muchos sueños que toca su guitarra en bares, para ganarse la vida, y que acaba de descubrir que el mundo sobrenatural existe.
  • Zero el Veterano, interpretado por Darío. Un viejo detective noir que trabajó para la policía en el departamento dedicado a lo sobrenatural. Logró que un mago le lanzara un hechizo para que su nombre real no lo sepa nadie, y de hecho, nadie se pregunte por qué se llama Zero.
  • Iván el Corrompido, interpretado por Diego. Un buscador de reliquias cuya mujer ha sido secuestrada y que ha vendido su alma a un diablo a cambio de la posibilidad de encontrarla.

Al crear la partida, los personajes tenían Deudas que los relacionaban los unos con los otros, pero el principal impulsor de la trama inicial fue el hecho de que Zoey descubrió que en uno de los bares en los que había tocado, el de Ignotus, sucedían cosas extrañas y mágicas. Se enfrentó a Ignotus y éste se quedó sorprendido al ver que su conjuro había fallado. Porque Ignotus había diseñado un hechizo que hacía que toda la gente que entraba a su bar olvidaba lo que sucedía allí al salir. Y lo que allí sucedía es que Ignotus usaba a sus clientes como conejillos de indias de sus pociones, servidas en cócteles.

Y de ahí hemos jugador durante media docena de partidas, enfrentándonos al mundo sobrenatural madrileño: enfrentamientos con Azrael, el Príncipe Vampiro; luchas de poder entre Taurus el Licántropo y Lupus el Taurántropo (sí, no me he equivocado al nombrarlos); el rescate del sobrino de Zero en el Museo de Cera de Madrid (que terminó ardiendo hasta los cimientos); la guerra civil entre los hombres lobo; el día en el que se colaron en el Cónclave de la Inquisición Arcana; y muchas otras cosas. Está siendo una partida divertida.

Lo que os quería contar es algo que sucedió en la última partida, que fue realmente divertida. Sobre todo porque, como se suele decir, la mejor escena se desarrolló sin tirar ni un solo dado.

Por poneros en antecedentes, el maestro de Ignotus (un tipo muy poderoso y algo desequilibra mentalmente) le dijo al mago que hiciera desaparecer a Zoey. Para no tener que matarla, Ignotus trató de esconderla (usando su portal mágico) en un lugar fuera del mundo. En concreto, en la isla de Calipso, donde podría estar escondida, lejos del alcance de su maestro. Por desgracia, algo salió mal y Zoey terminó atrapada en la isla de Circe, un lugar donde los magos (sobre todo los varones) no pueden entrar.

Para rescatarla, el grupo decidió realizar un Ritual de Mito, que el maestro de Ignotus le enseñó cómo realizar, y para el que le prestó parte de su poder. Con él, recrearían mágicamente la Odisea, actuando como si fueran Odiseo y su tripulación, de modo que pudieran llegar a Eea, la isla de Circe.

Ignotus determinó que el Ritual de Mito tendría varias etapas: primero, robarían un tesoro (como cuando Odiseo saqueó Troya); después, sobrevivirían a un tempestad (la maldición de Poseidón); luego, sobrevivirían a una tentación (la tierra de los lotófagos); luego, se enfrentarían a un gigante de un solo ojo (Polifemo); y así hasta llegar a la isla de Circe, como Odiseo.

El Ritual comenzó muy bien. El grupo se encontró, de repente, asaltando el Banco de España, como si fueran los de La Casa de Papel. Y lo consiguieron, asaltando la bóveda y luego huyendo por las alcantarillas; la magia les transportó después hasta el lago del Parque del Retiro, donde había un enorme remolino que parecía llegar hasta el Infierno. Pero lograron escapar, gracias sobre todo a la magia de Ignotus.

Y entonces se enfrentaron a la escena de la tentación.

Lo primero que hice fue separarlos a todos. Cada uno se perdió por entre los árboles del Parque del Retiro, de noche, con unas brillantes estrellas sobre su cabeza (algo que, ya os digo, no se puede ver en Madrid). Y a cada uno se le presentó una tentación, muy relacionada con sus personajes. Para superar la prueba al menos uno de ellos tenía que resistir...

  • A Iván se le apareció su mujer, con la que hizo rudamente el amor. Y después, la mujer le dijo algo así como «bueno, sabes que realmente no soy tu mujer, pero soy parte del hechizo del maestro de Ignotus. Si abandonas la misión, sacaré de la mente del maestro el lugar donde está tu esposa, porque sabes que él la conoce». Y como antes en la partida se había determinado que eso era verdad, y que el maestro de Ignotus sabía algo de la mujer de Iván... Iván cayó en la tentación. Su jugador, Diego, nos dijo que era imposible que no lo hiciera, porque encontrar a su esposa era la obsesión del Corrompido.
  • Sara en esta partida no estaba interpretando a Zoey, sino a la Sombra de Zoey, arrancada por la magia de Ignotus de su cuerpo en la Isla de Circe. Era como Zoey, pero su versión oscura; en lugar de ser una chica inocente y algo despistada, era más taimada y enfocada en su misión. Y la tentación que le ofrecí fue sustituir a Zoey. A la chica se le apareció Circe y le dio una poción, diciéndole que si se la daba a sus compañeros, fallarían en su misión, Zoey se quedaría en su isla y la Sombra de Zoey la sustituiría en el mundo real. Ni que decir tiene que la Sombra de Zoey... cayó en la tentación. Y sin dudarlo nada.
  • A Roxx la Vampira se le apareció Orión, el vampiro que la creó. Este directamente le ofreció recuperar todas sus memorias. Roxx inicialmente le dijo que no le hacía falta, porque era feliz tal y como era. Pero entonces Orión le dijo algo como «bueno, en realidad sabes que no soy Orión, pero soy la magia del maestro de Ignotus, y puedo hacer que averigues por qué te creó Orión, y lo que quiere hacer contigo». Y Roxx... cayó en la tentación. Sobre todo porque Nadia nos dijo que Roxx se había dejado llevar durante toda la partida de un lado a otro, mangoneada por unos y por otros. Y que quería tomar el control de su (no)vida.
  • Zero se encontró con una televisión, enchufada a un árbol (así es la magia). Su hermana se perdió hace muchos años en una dimensión extraña, como si se hubiera quedado atrapada en un viejo televisor. Y la tentación consistió en decirle a Zero la razón de que su hermana estuviera allí: Zero tenía un hechizo sobre él que hacía que su nombre estuviera oculto y por tanto estuviera escondido y a salvo de sus múltiples enemigos sobrenaturales. Pero la magia es una cuestión de equilibrio, y cuando el hechizo ocultó a Zero, a cambio se llevó a su hermana a otra dimensión, como ancla mágica del conjuro. Y, además, se le reveló al Veterano detective que el mago que había hecho eso fue... ¡Ignotus! Zero cogió su pistola y decidió ir a obligar a Ignotus a que liberase a su hermana. Y, al hacerlo... cayó en la tentación.
  • La tentación de Ignotus fue bastante sencilla de plantear. Simplemente apareció ante él una persona que le dijo que, si rompía el hechizo de Mito, le daría todo el poder de su maestro. A cambio, solo tenía que dejar a Zoey en la isla de Eea, pero es que en realidad Zoey estaba muy contenta viviendo allí junto al resto de mujeres del séquito de Circe. Inicialmente, Ignotus resistió la tentación, pero entonces apareció Zero, listo para matarlo, acusándole de haber dejado a su hermana atrapada en otra dimensión. Ignotus al principio lo negó, pero entonces la figura que estaba hablando con él le reveló que sí que lo había hecho, pero que después, lleno de remordimientos, se obligó a sí mismo a olvidarlo. Algo que cuadra con el personaje, porque es un mago que ha dejado atrás cualquier sentimiento de empatía, y además siempre está dedicándose a jugar con la mente y los recuerdos de otras personas.
    Para evitar que Zero lo matara de un tiro, le dejó casi muerto con un hechizo, usando su nombre verdadero porque conocía su nombre verdadero al ser el mago que lanzó el hechizo que le convirtió en Zero. Y después, le borró la memoria de la última hora con otro hechizo. Se ganó un par de puntos de corrupción.

Finalmente, todo dependía de Ignotus. Sus compañeros habían caído uno tras otro en la tentación. Zero se encontraba a sus pies, inconsciente, y con la memoria borrada. Ya todo dependía de lo que decidiera él. La persona que estaba ante él, una personificación del hechizo, que le estaba tentando, le decía que tenía la opción de seguir adelante y salvar a Zoey (que no quería ser salvada) o romper el hechizo y obtener todo el poder de su maestro.

Por un momento, os lo juro, vi sufrir al pobre Héctor (el jugador). Le daba vueltas y vueltas a qué hacer. Y encima había tormenta ese día y sonaban hasta truenos en algunos momentos. Y mi hija había puesto una musiquilla inquietante y onírica. Fue un momento en el que todos esperábamos a ver qué decisión tomaba el último jugador.

Y al fin Héctor decidió que Ignotus quería tener más poder. Que si había podido lanzar el conjuro que borró el nombre verdadero de Zero, podía hacer muchas otras cosas. Y que podía tomar el control de su vida. Así que cogió el Ritual de Mito y lo destruyó.

Y así, el último personaje... cayó en la tentación.

Les dije a los chicos que... todo era mentira, pero que habían caído en la trampa, y sin tirar un solo dado. No habían superado la tentación, y el Ritual se rompió. Zoey se queda en la isla de Circe, por el momento.

Hablando con los chavales después, Héctor nos dijo que sentía mucho haber fastidiado la partida, pero le dije, muy claramente, que no había fastidiado nada. En Sombras Urbanas se juega a ver qué pasa, y lo que ha pasado es que han fallado. En la próxima partida veremos cuáles son las consecuencias. Y seguiremos adelante. Por otro lado, la magia es algo extraño y suele tener resultados inesperados, así que, ¿quién sabe? ¿Y si realmente fue Ignotus quien lanzó el hechizo que convirtió a Zero en Zero? ¿Y si es verdad que el maestro de Ignotus sabe dónde está la mujer de Iván? Roxx quiere averiguar por qué Orión la convirtió en vampiro. Y, finalmente... yo creo que la Sombra de Zoey puede dar todavía mucho juego :D.

En definitiva, que me lo estoy pasando genial. Lo bueno de llevar más de treinta y cinco años dirigiendo rol es que puedo tirar de muchas partidas pasadas, de muchas técnicas narrativas y de muchos conceptos. Les he metido en una Búsqueda Heroica como las de RuneQuest, he jugado con conceptos de magia que he leído en Jonathan Strange y el Señor Norrell, mi isla de Circe sin duda tiene que ver con haber leído hace nada la novela del mismo nombre. Y haber manipulado a los jugadores tiene que ver con ser un perro viejo en esto de la narrativa; todo el mundo tiene un precio y solo hay que saber encontrar el regalo adecuado ;).

Los chicos me dijeron que había sido la mejor partida hasta la fecha, y coincido. Pero creo que lo ha sido precisamente porque ya van conociendo a los personajes, se van metiendo cada vez más en las múltiples tramas y van encontrando sus propios objetivos. Y bueno, que Sombras Urbanas es un muy buen juego que consigue tejer una red de Deudas y conspiraciones que al final le estallan a los personajes en los morros cuando menos se lo esperan.

Cómo me gusta jugar al rol xD.

Saludetes,
Carlos

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