Tengo que admitir, en retrospectiva, que en Mutant Chronicles la cosa tenía algo de sentido, porque no dejaba de ser un futuro cercano en el que se podía haber mantenido algún que otro aspecto de la moda actual. Además, es un futuro gobernado por megacorporaciones, así que puede era plausible tener un elemento que recordara a los ejecutivos agresivos actuales y sus trajes de 5.000 dólares.
Sin embargo, cuando nos alejamos más de nuestros tiempos y de nuestra cultura y la ciencia ficción se va más y más lejos de nuestro mundo actual, las corbatas se me van haciendo menos y menos aceptables. Porque yo, visualmente hablando, me he criado con otro tipo de ciencia ficción. Con Star Wars, con Star Trek y hasta con Flash Gordon, e identifico la ciencia ficción con mundos extraños, trajes futuristas y... bueno, nada de corbatas. Y las novelas de ciencia ficción que me pillaba en la biblioteca, obras de Asimov, Heinlein o Herbert, tenían portadas como estas:
O muchas, muchas más:
Si os fijáis, hasta en las portadas menos psicodélicas hay una falta bastante evidente de corbatas (puede que alguna se haya colado si nos fijamos bien, pero serán muy pocas). Para mí la ciencia ficción tiene un componente de fantasía, de imágenes de futuros imposibles o, aún mejor, plausibles pero extraños. Extrapolaciones exageradas de cosas que existen ahora y que no sabemos cómo van a evolucionar.
Obviamente, cuanto más "cercana" sea la ciencia-ficción, en el sentido de que esté ambientada en un futuro cercano de uno o dos siglos y en los que se suponga que la sociedad no va a ser muy distinta a la actual, de acuerdo, me puede valer que las cosas sean parecidas hasta en las corbatas. Pero cuando nos vamos más al futuro o introducimos tantos elementos fantásticos como en Mutant Chronicles, este tipo de arcaísmos me dejan de encajar. Mi ciencia ficción me gusta futurista.
Recientemente he estado leyendo la campaña Pirates of Drinax para Traveller (segunda edición de Mongoose). El universo estándar de Traveller, el Tercer Imperio, sigue siendo un universo en el que se supone que estamos en nuestro futuro. En esta ambientación, una raza conocida como los Antiguos secuestraron a muchos humanos y los esparcieron por distintos planetas por motivos misteriosos. Cuando los humanos de la Tierra terminaron inventando el motor para viajar más rápido que la luz y comenzaron a explorar el espacio, se encontraron con una galaxia poblada por humanos (y otras razas) que nada tenían que ver con su cultura. También terminaron conquistando la mayor parte de su zona del espacio (fundando el llamado "Segundo Imperio") para terminar perdiéndola por distintas razones. La ambientación clásica de Traveller siempre ha sido el Tercer Imperio, donde los humanos de la Tierra (llamados los Solomani) no son más que una facción de habitantes del Imperio, y una bastante militarista, por cierto.Las aventuras de Pirates of Drinax, y la mayor parte de las aventuras de Traveller están ambientadas unos 1.100 años después de la fundación del Tercer Imperio, lo que vendría a ser como el año 5.600 después de Cristo.
Y hay corbatas.
Entendámonos, Traveller es un juego creado en 1977 como un juego genérico de ciencia-ficción, que pretendía servir como base para muchos distintos tipos de ambientaciones inspiradas por la ciencia ficción de Asimov, Heinlein, Herbert, etc. (e incluyendo a la por aquel entonces recién estrenada primera película de Star Wars). Es decir, la misma filosofía del Dungeons & Dragons inicial, en el que se esperaba que cada director de juego se creara su propio mundo. Pero la presión popular hizo que se terminara creando una ambientación oficial, el mencionado "Tercer Imperio".
Y no sé si por efecto de que este juego creció en los 80 o por qué otra razón, la imaginería de este Tercer Imperio, ambientado 3.000 años en el futuro, sigue siendo muy similar a la actual. Como ejemplo, esta portada:
Ole, ole el bigotazo ochentero del menda en primer plano xD. O la chaqueta. A ver, respetos al máximo a Traveller y a sus posibilidades infinitas de usarse en cualquier ambientación, pero la ambientación por defecto que terminó imponiéndose en este juego es bastante "retro" u "ochentera". No me extrañaría que en las megacorporaciones del Tercer Imperio se llevaran, puaj... corbatas.
Sin embargo, ¡hay esperanza! En el libro que os he comentado, Pirates of Drinax, hay un párrafo al principio del libro que me parece maravilloso:
[...] Make everything technicolour. The court of Drinax should feel like a Shakespearean drama, with feuding nobles and conniving courtiers. Make the Imperium feel like an invincible, insurmountable and ancient foe by describing its vast size and vaster bureaucracy. Play the Aslan as exotic aliens; play the worlds of the Trojan Reach as isolated islands in a sea of stars. Go for lurid, weird descriptions; draw inspiration from Dune as well as Firefly. Mix in real-world pirate traditions and slang.
Que, traducido, viene a decir:
[...] Que todo se vea en tecnicolor. La corte de Drinax debería parece un drama de Shakespeare, con nobles enfrentados y cortesanos conspiradores. Haz que el Imperio se sienta como un enemigo invencible, insuperable y antiguo al describir su vasto tamaño y su aún más vasta burocracia. Trata a los Aslan como extraterrestres exóticos; y a los mundos de la Extensión Troyana como islas aisladas en un mar de estrellas. Usa descripciones sensacionales y extrañas; busca inspiración tanto en Dune como en Firefly. Mezcla tradiciones piratas del mundo real y jerga.
Y a esto digo ¡sí! Digo sí a que la corte de Drinax (una ciudad flotante sobre un mundo desolado y la base inicial de los personajes) sea un lugar con reglas absurdas, trajes pomposos, rituales incomprensibles y maravillas tecnológicas, junto a una gran dosis de intriga, como en Dune. Digo sí a que cada vez que los personajes lleguen a un planeta se encuentren costumbres extrañas, sistemas de gobierno enrevesados y dilemas morales como en Star Trek y digo sí a que el Imperio sea, como es, un sistema de gobierno con 11.000 mundos, diversas culturas y miles de años de historia. Y estoy dispuesto a que haya un mínimo de familiaridad con el mundo de hoy en día y la gente hable de otro modo y vista raro, pero los buscavidas sigan siendo buscavidas y se ganen la vida como contrabandistas, ladrones y piratas, del mismo modo que en Firefly (donde también hay un Imperio al que los héroes no tienen modo de vencer).
Si me dais mundos sorprendentes, sociedades extrañas y un sentido de la maravilla en la ciencia ficción... estoy dispuesto incluso a aceptar alguna que otra corbata.
Saludetes,
Carlos






















