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07 junio 2026

RASS (Rol As A Service)

Unos amigos me enviaron hace poco un enlace a un artículo en el que se hablaba de la futura estrategia de Chris Cocks (jefazo de Hasbro) con respecto a D&D. El artículo es este: artículo en 3djuegos sobre D&D y básicamente el titular gordo es que la estrategia de la empresa es que cada vez haya más contenido digital y que los libros se queden más bien como un producto de coleccionismo.

Podéis leer vosotros mismos el artículo o ir a la fuente original en inglés, que está enlazada en el propio artículo. Lo que comenta el entrevistado es una estrategia que seguro que tiene sentido para los dueños de D&D. De hecho, tiene aún más sentido si son ciertas las afirmaciones de Cocks sobre que un porcentaje elevadísimo de jugadores de D&D usan su plataforma virtual para jugar los unos con los otros de modo online. La idea general es que, ya que todo el mundo juega sobre todo online, y las nuevas generaciones está acostumbrada a este modo de juego, lo razonable es dar cada vez más herramientas para promover esta forma de jugar.

Y cómo negarlo, claro que tiene sentido. Porque entronca con el signo de los tiempos: plataformas de streaming, juegos de ordenador pensados sobre todo para jugar online en multijugador, coches conectados a internet con funcionalidades que solo están disponibles si pagas la suscripción mensual (estamos a poco de que nos cobren por usar los frenos...). Así que, ¿por qué no el RaaS (Rol As A Service)?

Para los que no conozcáis el concepto algo ofrecido «como servicio» (as a service) es un modelo de negocio en el que el cliente no compra un artefacto físico con el que puede hacer lo que quiera, sino que se suscribe a un servicio que le da acceso al producto... mientras siga pagando. Es un concepto que nació en el mundo de la informática y que se ha ido extendiendo por toda la sociedad.

Diría que la primera vez que me encontré con el concepto fue cuando mi empresa se desembarazó de todos nuestros servidores y contrató con Microsoft el tener toda nuestra información «en la nube», que en realidad lo que quiere decir es que está en sus servidores, a los que accedemos a través de internet. Esto supuso, por supuesto, una reducción de costes, materializada básicamente en que antes había un departamento de sistemas con unos cuatro o cinco trabajadores y ahora tenemos un soporte físico alquilado a una empresa y una persona de contacto con Microsoft que se comen todos los marrones. El servicio es peor, por cierto, pero si los costes son menores para la empresa, ¿a quién le importa?

Esto se va extendiendo por doquier, y cada vez poseemos menos objetos y pagamos más suscripciones. En lugar de comprarnos un disco, nos suscribimos a Spotify. En lugar de comprar un reproductor de vídeo y películas en formato físico, nos compramos una Smart TV y una suscripción a Netflix, HBO, Amazon Prime, Disney+ y lo que nos echen. Nuestro coche está conectado a internet. Los libros nos los bajamos en nuestro libro electrónico con nuestra suscripción a Amazon. En casi todos los casos, seguimos teniendo la opción del pirateo, aunque, ¿no os da la impresión de que se piratea menos que antes? Probablemente no será porque seamos menos piratas, sino por pereza; tenemos tantas cosas que hasta robar resulta agotador.

Hasbro lo único que hace es adherirse a esta tendencia. ¿Para qué venderte libros que te sirven para montarte mil historias en tu casa, cuando puede venderte una suscripción por la que pagues todos los meses tu diezmo? Igual en el corto plazo es más barato comprar solo la aventura que te gusta, descargarla y jugar con tu VTT. Y que tengas siempre las últimas versiones de las reglas, que se arreglen erratas y todo eso. Pero veo también un futuro en el que Hasbro decida que su juego ya está obsoleto, y lo borre. Incluso de tu disco duro. Porque igual ya ni te lo podrá bajar a tu disco duro. ¿Os suenan los juegos multijugador cuyos servidores cierran y a lo que ya no puedes jugar más, porque es simplemente imposible?

En todo esto yo lo que veo al final es una dependencia. Las empresas cada vez más nos tienen pillados por los huevos. Leí no hace mucho un artículo que decía que los agricultores estadounidenses compraban semillas modificadas genéticamente que daban frutos sin semillas. Eran más resistentes a las plagas, creaban cosechas con frutos más gordos, pero dependían por completo de la empresa que les vendía las semilla. Esos mismos agricultores no podían reparar por su cuenta sus tractores, los tenían que llevar a un centro oficial de reparación, porque les puede caer una multa si arreglan sus máquinas con piezas no oficiales, o les hacen apaños. No sé si esto está sucediendo ya en España, pero entiendo que todo llegará, como todo lo que nos llega desde la capital de Imperio.

Cuando he comentado esto con más gente, hay quien me ha dicho que los libros siguen estando disponibles y que nadie te impide comprarlos y jugar al viejo estilo, todos alrededor de una mesa y con las aventuras que te inventes. Y que el hecho de que haya herramientas para jugar online es bueno, porque hay gente que no encuentra a otras personas con las que jugar cara a cara. Porque viven en pueblos alejados de las grandes ciudades, porque es más fácil quedar por la noche cada uno en su casa un par de horitas que tener que desplazarse a la casa del director de juego (o del jugador que ofrezca la suya) o porque ha tenido malas experiencias jugando con gente con la que no encajaba, por mil y unas razones.

Y yo digo que bien, que claro que todo eso pueden ser ventajas, y estoy seguro de que habrá gente que, o juega de esta manera, o no juega. Así que genial que tengan la opción. Pero diría que poco a poco vamos a un mundo en el que esto no es una opción, sino el modo principal de jugar. Y me parece que verse con otras personas, hacer cosas en grupo, darse la mano, compartir un desayuno o uno charla prepartida o postpartida, también es importante. Más incómodo, supongo. Pero es algo que te aporta otras cosas. Socialización, como mínimo. Sentir la presencia del otro de forma más tangible, más real.

Y ser algo más independiente. Tener tus libros físicos, tus discos físicos, tu coche no conectado a internet, igual es más caro inicialmente, pero también te deja un poco menos indefenso ante los vaivenes del mercado.

Tengo cincuenta tacos, soy un señor mayor (y me siento mayor). Ayer estuve celebrando el 75 cumpleaños de mi padre, y le vi también muy mayor. Pero el hombre se montó (con mi ayuda) un toldo para que nos diera la sombra a todos mientras comíamos en el patio de su casa, usando una lona, una cuerda y cuatro alcayatas. Yo probablemente habría comprado en Amazon una pérgola portátil. Mis hijos puede que en el futuro se suscriban a algo tipo Sombra As A Service.

Saludetes,
Carlos

13 comentarios:

  1. Hola Carlos, en mi caso procuro romper con la tendencia e ir en dirección contraria. Últimamente recurro a manuales que ya tienen años, algunos ya olvidados, y juego siempre en mesa, en una asociación de juegos. Tengo una mesa estable los sábados por la tarde que se mantiene desde hace años y alcanza el número de siete-ocho miembros habituales (es difícil llevarlo, pero funcionamos).
    Reconozco que el juego online es una alternativa útil, pero incluso cuando jugaba en esa modalidad en los tiempos de la pandemia, procuraba hacerlo únicamente mediante videoconferencia (vídeo y audio, o solo audio) para no depender de herramientas, porque veía la tendencia.
    Soy también aficionado a los videojuegos y los compro todos (o casi todos) en formato físico, fijándome en que el contenido se encuentre de forma íntegra en el disco o en el cartucho, porque no quiero depender de servidores de terceros ni de firmar online.
    Los domingos por la mañana dirijo D&D 2024 a petición de unos amigos y probablemente cuando termine la campaña no lo vuelva a dirigir más. Lo paso bien porque he adaptado la experiencia a mi estilo y tengo un buen grupo, pero es un juego que me resulta repelente por muchas razones y no lo recomendaría, salvo que el grupo esté muy alineado con sus premisas.
    Si en un futuro el rol se convierte meramente en un servicio de pago, que no cuenten conmigo. Por fortuna, cuento con una biblioteca rolera lo bastante variada como para pasar el próximo cuatrillón de años jugando en un búnker si estalla la tercera guerra mundial.

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    1. Me uno a tus apreciaciones. No reniego de los manuales que salen ahora, pero no le hago ascos a manuales viejunos; siguen funcionando perfectamente.

      Yo no juego en ninguna asociación, pero llevo jugando con mi viejo grupo una vez al mes, presencialmente, y con los amigos de mi hija también. Me gusta que sea presencial.

      A mí el tema online no me gusta demasiado, aunque he jugado en ocasiones así. No reniego de ello, pero prefiero el presencial, sin duda. Y he jugado siempre con vídeo y poco más; no me manejo muy bien con las VTT.

      Yo no juego a muchos videojuegos, y los que compro son siempre de los que puedo jugar a mi bola, sin necesidad de multijugador. He jugado a Faster Than Light, Master of Orion 2, Heroes of Might & Magic 3, King of Dragon Pass y ahora mismo tengo el Roadwarden recién comprado.

      He jugado a D&D5, pero solo como jugador y en formato foro. Creo que se puede participar como jugador en casi cualquier partida. Pero no es mi juego preferido, la verdad. Y no me gusta el ecosistema que se está formando a su alrededor. Prefiero otros juegos y otras filosofías.

      Yo jugaré también con todo lo que tengo en la buhardilla. Espero que no haya una guerra ni un colapso de la civilización, pero yo también podré jugar lo que me queda de vida solo con lo que ya tengo, mientras me queden fuerzas para leer... y para imaginar ;).

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  2. Como de costumbre, me sumo a tu rant.
    Cada vez dan más ganas de buscarse ese bunker.

    Un grupo de súper villanos tratan de hacer que el mundo cada se dirija hacia un "LAAS" (Life As A Service, o VCUS, si nos ponemos castizos), y ese es un mensaje que mucha gente está comprando gustosa.

    Yo tengo 53 y, tras casi 20 años trabajando en el mismo sitio, el año pasado dije a mi empresa que me iba cuando el cliente para el que trabajo dijo que iba a pasar el servicio del que soy responsable a la nube.
    Por suerte, mis jefes me hicieron la oferta de cambiar a algún otro área técnica cuyos servicios sigan estando on-prem y no he tenido que buscarme las castañas fuera. De todas formas, tengo claro que si el futuro de la informática son los LLM y la nube, mi camino laboral se desligará de ella).

    Tengo una SmartTv que nunca ha sido conectada a internet, y un amplificador de hi-fi con diferentes servicios online que tampoco ha sido (ni será) conectado a la red. Gestiono mis propias webs, y tengo mi propia nube casera gracias al software libre. Nunca he dicho "OK Google" o "Alexa, haz no sé qué". No uso ni tengo intención de usar LLMS para nada (aunque tampoco me engaño y soy consciente de que cada vez más servicios de los que uso lo hacen). Quiero ser consciente de lo que hago, y quiero seguir aprendiendo de ello (y de mis errores). Me niego a delegar mi capacidad de raciocinio o la responsabilidad de mis acciones en procesos cuyo funcionamiento desconozco.

    Tengo claro que la mía es una lucha perdida pero, como decían los Enter Shikari "Unless you fight thе inevitable, you'll never know if it truly was"

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    1. Sí, estoy de acuerdo, se busca de forma activa el Life As A Service. Vamos a un mundo cyberpunk con especial énfasis en el cyber y con poco punk.

      Yo he cambiado de puesto justo después de volver de mi excedencia. He abandonado el desarrollo de proyectos y estoy de mando intermedio, organizando equipos, pero ya sin programar. Auditamos webs, para ver si son accesibles para personas con discapacidad. Sigue siendo un trabajo bastante artesanal y todavía los LLM no lo pueden hacer. Igual en un par de años todo mi departamento se cierra porque los LLM mejoran y lo hacen solos. No sé qué haré en ese momento, pero prefiero dedicarme a otra cosa que a vigilar si un LLM comete errores.

      Mi Smart TV sí está conectada a internet, pero en casa no hay Alexa ni similar, y nunca le he preguntado nada a un LLM. En el curro tengo que usar Chrome y Google, pero en casa tengo Firefox y Qwant.

      Poco a poco nos van a ir metiendo la IA hasta en la sopa, eso está claro. Pero ojalá tarde. Y no soy de esos que dicen «esto ha venido para quedarse»; ya veremos. Ojalá se vaya a la mierda, también te digo.

      En cualquier caso, yo voy a intentar no externalizar mi pensamiento. Thinking As A Service es ya lo último.

      Me uno a la idea de que hay batallas perdidas antes de empezar, que aún así hay que luchar.

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    2. anonimous dice: Yo tampoco he preguntado nunca a un LLM nada... cuya respuesta no conociera yo de antemano. :D

      ChatGPT responde: Hombre, si preguntas cosas cuya respuesta ya conoces, entonces estás haciendo exactamente lo que yo haría para probar una herramienta: comprobar cuánto falla. :)

      A mí lo que me preocupa no es tanto que acierte o falle, sino la tendencia a delegarle cada vez más cosas. Hoy le preguntas algo que ya sabes, mañana algo que podrías buscar, pasado mañana algo que podrías razonar tú mismo. Y al final acabamos convirtiendo el cerebro en un mero supervisor de respuestas generadas por una máquina.

      Además, una cosa es usar una calculadora para no hacer divisiones largas y otra muy distinta externalizar procesos mentales completos. Ahí es donde me saltan todas las alarmas.

      Dicho esto, entiendo perfectamente la curiosidad. Yo también he probado cosas que me parecían una mala idea solo para comprobar hasta qué punto eran una mala idea. :D

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  3. Creo que es BMW o Mercedes el que te cobra mensualemnte si quieres que tu coche gire mejor para que puedas aparcar con facilidad, o que en invierno el asiento te caliente el culo. Para mí los responsables son los políticos.

    Volviendo al rol, me gustaría saber cómo el CEO ese es capaz de calcular que la mayoría de los jugadores de D&D lo hacen por Beyond y otro tablero virtual. Claro que luego dirán que D&D es un juego de rol, pero la necesidad de usar un Tablero Virtual es más propio de la parte de juego de mesa de escaramuzas que de la "parte de rol" en un juego de rol.

    Supongo que cada edición irá intentando meter más componentes mecánicos que te facilite los calcule un ordenador para "para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas" digo en el Beyond.

    Por no hablar de los micropagos.

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    1. Sí, lo de que el asiento te calienta el culo, pero solo si lo pagas, ya lo había oído :D.

      El CEO puede decir lo que quiera, que para eso es el CEO xD. Pero vamos, efectivamente, es una estadística un poco curiosa, porque yo conozco el caso de una persona que se compró el D&D3 cuando salió y sigue jugando tan ricamente con su hermano y un colega campañas que se inventan y que no se había enterado ni de que había una o dos ediciones nuevas desde que salió la que a él le gusta.

      Me pasa lo mismo que a ti con el tema de VTT. Me sobran. Yo es que realmente no me preocupo tanto de la parte de combates (teniendo lógicamente su lugar), así que me sobran la mitad de las cosas que hacen útil a un VTT.

      Lo de los componentes mecánicos, pues no sé. Diría que en ese sentido D&D5 (o la nueva versión actualizada) tampoco es tan compleja a nivel de reglas, ¿no? Entiendo que el problema surgirá al ir combinando poderes de clase, dotes o lo que sea que haya en esta edición, de modo que interactúen entre sí sin romperlo todo.

      Y los micropagos... pues no sé, es que esas cosas se me escapan. Mi concepto de micropago es comprar una aventura de grapa.

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  4. Al final todo esto lleva a migrar a un más que evidente modelo de alquiler para todo que atenta frontalmente contra mi idea de propiedad, la verdad. Y es un negocio en el que no participo y tengo la suerte de que mi mujer tampoco. Nos perdemos cosas... Pero no pasa nada, al final es una decisión consciente. Sólo entro cuando de vez en cuando me pillo un mes del WoW (soy débil).

    Que esté pasando también en el rol (¿por qué se iba a librar?) me da mucha pena. Pero es hacia donde vamos.

    A ver si cambia el ciclo, que este está muy asqueroso, la verdad.

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    1. Sí, es evidente que vamos a un modelo que nos tenga pagando siempre. Ya no hay propietarios, todo se alquila y solo puedes vivir mientras pagues. En realidad, la vivienda es el origen de todo: pagas todos los días por vivir en algún sitio y pagas por TODO el resto de cosas.

      El rol no tenía por qué librarse, pero creo que algo lo protege: no da mucho dinero. Si no es rentable, igual nos libramos de caer bajo la última tendencia del capitalismo.

      No sé si cambiará el ciclo. Ni sé qué pasará cuando lo haga. Pero hay tensión en el sistema, y cuando se libera la tensión en un sistema lo puede hacer de forma lenta y controlada... o a lo bestia.

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  5. Era cuestión de tiempo que llegara algo así. A mí me repele bastante, pero en este caso haré una reflexión un tanto indirecta sobre algo que siempre me sorprende mucho, y es la repercusión que tiene todo lo relativo a D&D en el mundio del rol en general y en España en concreto. Es como si aquí también compráramos ese símil tan odioso que se acepta a veces al otro lado del charco de que D&D equivale a rol y no hay nada más allá, máxime en España donde, en mi opinión, creo que el dominio del juego, aunque es abrumador, no se acerca a los extremos de monopolio que tiene Wizards en Estados Unidos. Entiendo la trascendencia del juego, pero aquí se juega a muchas más cosas. Y sí, la juventud juega a otras cosas y a otra manera y con otros formatos, pero por suerte, el rol aquí es muy, muy amplio. También es muy, muy fino, sí, pero puedes jugar a lo que quieras durante siete vidas sin tener que jugar a nada que empiece por “D&D”.

    Creo que además aquí Wizards quiere explotar mucho el nuevo paradigma de que se juega más online que en vivo, dato para el cual no he visto estadísticas, ni sé si será fácil conseguirlas. Yo juego mucho online no porque sea muy fan del formato, creo que no hay nada como jugar en vivo, pero a la fuerza ahorcan, y es un sucedáneo razonable si no puedes jugar en vivo por los motivos que sean. Y como ahí sí que tienes que pasar por el aro con bastantes cosas, como digo era cuestión de tiempo que empezaran a aparecer formatos de suscripción y demás (y espérate a que empiecen a meter también publicidad). A mí me parece horrendo, pero como decís, mientras siga habiendo libros físicos (o PDF, si me apuras), seguirá habiendo relativa libertad para jugar como quieras. El problema es que me huelo que los libros van a empezar a ser objetos de coleccionista y se van a pagar (más) como tal, y en cuanto la cosa no les funcione, desaparecerán y nos quedaremos solo con lo digital y los DLC. Y aun entonces, nos quedarán cincuenta años de libros físicos para jugar a lo que queramos sin tener que pasar por el aro. Como en tantas otras cosas de la vida moderna, la conciencia como cliente y como consumidor nunca ha sido tan importante como ahora, y cada uno debe tomar las decisiones pertinentes. A mí la decisión me resulta muy sencilla porque D&D no está en mis juegos habituales. Y de mis juegos habituales, no creo que ninguno tenga el músculo para implementar esto de las suscripciones… o igual me equivoco, no sé.

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    1. Estoy de acuerdo en que la primacía de D&D sobre toooodo el resto de juegos de rol que existen no es tan acusada en España como en EEUU. Desde luego, nunca lo ha sido entre la gente que ha jugado al rol conmigo, pero después hablas con personas que están metidos en clubs de rol y te dicen que sí que se juega mucho a D&D, sobre todo entre los jóvenes.

      Esto no quiere decir que nos tengamos que obsesionar con todo lo que hace D&D (yo paso bastante), pero está bien ver tendencias. Lo único que creo que puede salvar al resto de juegos de rol de ir por ese camino entiendo que es justo lo que comentas al final: que ninguno tiene el músculo suficiente como para imponer este modelo de negocio entre sus aficionados.

      Si al final D&D deja de publicarse en físico y va a un modo cada vez más centrado en la digital, e implementan cada vez más sistemas basados en IA o en lo que sea para que cada cual se cree su avatar y etcétera... pues es que me parece que se convertirá en un MMO, y entonces tendrá que competir con otros del mismo estilo. Jugará en otras ligas y, en realidad, se convertirá en otra cosa. Igual no está mal que sea así, porque entonces el mundo del rol que se juega en casa, cara a cara, con tus colegas y con un par de libros, hojas, lápices y dados, se librará por fin de la presencia del gigante que lo domina todo.

      En cualquier caso, como bien dices, nosotros podremos seguir jugando como hasta ahora. No se pueden llevar nuestros libros de nuestras estanterías (y si se hace entonces el rol será el menor de nuestros problemas). Y los que vengan detrás de nosotros podrán jugar por su cuenta simplemente con comprarse un mísero libro. No hay color. No nos pueden arrebatar el modo tradicional de jugar al rol.

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  6. Está todo que da mucho asco, pero rezo para que no todo siga este mismo esquema y que nos rebelemos contra esta forma de hacer las cosas.

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    1. Lo mismo digo. Espero que sea algo que se quede limitado a D&D. En realidad, es que no veo la necesidad; en algo que necesita tan poca inversión como el rol, no sé si triunfará realmente la opción digital y de suscripción.

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