No se puede vivir en el pasado, pero en ocasiones viene bien echar la vista atrás y ver cómo lo que has vivido te ha convertido en lo que eres ahora. La esperanza de vida en España es de 78 años para los varones, y yo el mes que viene cumplo 39, así que la estadística dice que estoy a la mitad del camino. Eso me ha puesto un poco tontorrón, así que he decidido pensar en lo que he hecho en la vida. Por suerte para vosotros, no os voy a contar mi vida, vida, sino mi vida friki. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que repasando Los Diez Juegos De Rol Que Han Marcado Mi Vida? ¡No, mejor! ¡La Vuelta Al Mundo Friki En 10 Juegos De Rol! Ummm... Bueno, bah, el nombre no es importante. Lo importante es que os voy dar la chapa hablando de mi vida, y usaré como hilo conductor diez juegos de rol.
Empezamos con los librojuegos.
¿Cómo? ¿Que los librojuegos no son juegos de rol?
Venga, no nos pongamos exquisitos. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Decir que "Fiasco" no es un juego de rol? ¿Que "D&D4" es un juego de tablero? ¿Que "Warharmmer Fantasy Roleplaying Tercera Edición" es cagarse en todo aquello que representa el rol? No, no, NO. Somos gente tolerante. Y además, yo era joven, inexperto y, lo más importante, aún no sabía lo que eran los juegos de rol. Pero como la vida es más llevadera si la rodeas de una cierta narración propia, me gusta pensar que sí que lo era potencialmente
Yo nací en el año 1975, concretamente, el 21 de Noviembre. Franco se había muerto el día de antes, y al Rey (al más mayor; os recuerdo que tenemos dos) le coronaron el día después. Efectivamente, nací en la anarquía. Y sufrí la dictadura como cigoto y, posteriormente, como feto; fue duro.
Los primeros diez años de mi vida los pasé sobre todo viendo nacer a mi hermano y a mis hermanas, pasando bastante desapercibido en el cole (si no eres popular, es bueno aprender a mimetizarse con la pared del fondo) y en leyendo, leyendo mucho, leyendo todoooo. Desde los cuatro años leía cualquier cosa que caía en mis manos, y supongo que en eso no soy muy especial teniendo en cuenta el público habitual de este blog. Mucho Mortadelo, algo de Astérix, tebeos en general y, gracias a una colección que se hicieron mis padres, libros clásicos de aventuras: Julio Verne, Emilio Salgari, Daniel Defoe, etc.
Pero en los 80 también teníamos tele (en mi casa había aún una en blanco y negro; lo del color fue la repanocha) y me pasaba un montón de tiempo viendo películas y series de dibujos animados. Al principio nos tragábamos cualquier cosa que nos echaran, y con Dos Putos Únicos Canales, todos veíamos lo mismo. Al menos, con la llegada de los vídeos y de los videoclubs conseguimos añadir algo de variedad a la dieta audiovisual, y a diferenciarnos un poco en cuanto a gustos. A mí siempre me atrajo la fantasía y la ciencia ficción. Eran los tiempos de películas como "Willow", "La Guerra de las Galaxias", "El Señor de los Anillos" (la de Ralph Bashki) y series como "David el Gnomo", "Los Osos Gummie" o "Vickie el Vikingo".
Finalmente, los juegos de tablero como "El Imperio Cobra", "Lepanto" o "La Ruta del Tesoro" me fueron metiendo aún más en la fantasía. Ahora ves esos juegos y dices, coño, qué cutres. Pero para mí eran auténticas joyas. Disfruté mucho jugándolos de pequeño, y 30 años después, mis hijos siguen pasándoselo bomba con "El Imperio Cobra" que tenemos en casa.
Pero entonces llegó el año 1985, y comenzaron a pasar cosas muy chulas.
Por ejemplo, que empezaran a echar por la televisión la serie de "Dragones y Mazmorras" (sí, al parecer fue en el 85), una serie que me encantó.
Y también que los librojuegos se pusieran de repente de moda. No es que no existieran antes, puesto que los primeros libros de "Elige tu propia aventura" se publicaron en 1983, pero yo no tuve nunca demasiados de estos libros. Supongo que no llegué a enterarme en el momento justo en el que salieron. Pero un día me di de bruces con mi primer librojuego: "Las Cavernas del Terror".
Lo cierto es que ya hablé el año pasado de mis historias con los librojuegos, en la entrada Los librojuegos en el año 2013. Os animo a que volváis a leer esa entrada, o a que la leáis por primera vez, porque me parece mal volver a escribir el mismo artículo dos veces.Por resumiros un poco el tema, los librojuegos de la serie "Dungeons & Dragons Aventura Sin Fin" ("Dungeons & Dragons Endless Quest") se hicieron extremadamente populares en mi colegio. Los críos se los compraban en las librerías, se los intercambiaban, e incluso se los leían juntos en los recreos. Para mí fue un momento acojonante, porque de repente, ¡leer era popular! ¡Y era algo que se me daba de puta madre! Sin entrar en demasiados detalles, digamos que nunca destaqué demasiado echando carreras o jugando al fútbol. Vale, sí que destacaba... pero por malo.
Pero no nos amohinemos, ¡estábamos hablando de librojuegos! Me pasé años comprando librojuegos con mi pequeña paga semanal (100 pesetas, si no recuerdo mal). Ahorraba lo que podía, me pasaba por la librería más grande de mi barrio, que se llamaba La Carreta, y que sigue abierta, bendita sea, y me compraba un libro, el que más me llamaba la atención. Cada libro lo devoraba, me leía todos los finales, me hacía mapas y, esto es importante, juntaba a mis hermanos y mis primos, y les hacía jugar el libro, leyéndoles la aventura o incluso ampliándola. Ya era un máster de juegos de rol en aquellos tiempos.
Y lo bueno es que en los siguientes años hubo un boom de los librojuegos. Se tradujeron muchas colecciones distintas, y algunas me parecieron el colmo de la molonidad, porque incluían ¡dados! Eran colecciones como "Lucha Ficción" ("Fighting Fantasy"), "Lobo Solitario" o "La Búsqueda del Grial".
Al final de muchos de estos libros había unos misteriosos anuncios sobre algo llamado "Juegos de rol". Por ejemplo, en la última página de "Las Cavernas del Terror" se podía ver este misterioso anuncio:
"JUEGO DE FANTASÍA Role-Playing"
(Después, un dibujo de un guerrero enfrentándose a un dragón; era la portada de la Caja Roja de D&D de Dalmau. Después, un poco más de texto)
"Dungeons & Dragons es el mejor camino para entrar en el mundo del 'role-playing'. La serie se inicia con el juego Base-1 para ampliar cada vez con aventuras más apasionantes y divertidas hasta alcanzar los niveles Medio y Avanzado en los que la emoción y las más terroríficas aventuras se suceden sin dejarle un momento de respiro"
No tenía ni idea de a lo que se referían, pero sonaba espectacular. En aquellos tiempos pensaba que debía ser una especie de librojuego, pero a lo bestia. No tengo muy claro lo que me imaginaba, pero sonaba cojonudo.
Entre los años 1985 y 1989 compré muchos librojuegos, y estuve a punto de conseguir uno de esos extraños "juegos role-playing" hasta en tres ocasiones, pero sin suerte:
- Vi la Caja Roja en Navidades en una tienda en la Plaza Mayor de Madrid. La tienda estaba cerrada, y no me atrevía a abrir la boca para decir que la quería.
- Volví a ver la Caja Roja un verano en un rastrillo de Torrevieja, donde pasábamos las vacaciones. Le pedí a mi padre que me la comprara y me dijo que no, que era muy cara.
- Vi un ejemplar del juego de rol de "La Llamada de Cthulhu" en el Pryca de San Fernando, lo cogí, se lo llevé a mi padre y le pedí que me lo comprara, y me dijo que tururú de nuevo. Esto ya tuvo que ser como mínimo a finales de 1988, puesto que se publicó en septiembre de ese año, por lo que debía tener unos 13 años.
Todos mis intentos habían sido infructuosos. Aún tenía que esperar un poco.
En el verano de 1989, con 13 años, me hice el carnet de la biblioteca municipal de Coslada y empecé a sacar libros. El primero fue un libro sobre mitología griega. Los siguientes, los tres tomos de "El Señor de los Anillos". De hecho, el primero no estaba, así que saqué el segundo, me lo leí, volví a la biblioteca, me saqué el primero, me lo leí, y volví a leerme el segundo :D, y después ya terminé con el tercero.
Me quedé flipado. Tanto es así que durante un tiempo comí y dormí pensando en Tolkien y la Tierra Media.
Y las estrellas se alinearon y ese mismo año compré un librojuego ambientado en la Tierra Media: "Un Espía en Isengard". En este librojuego eras un aprendiz de Saruman y tenías que encontrar pruebas de la traición del Mago Blanco y llevarlas a Lórien. Ni que decir tiene que me encantó. Y, al final de ese libro, me encontré con otro anuncio de un "juego de rol" (¡esta vez ya no era "role-playing", le habían encontrado un nombre!):
"EL JUEGO DE ROL DE LA TIERRA MEDIA"
(Seguido de la portada del MERP)
"Este es el juego de rol de la Tierra Media, el mundo creado por Tolkien, en el que puedes interpretar elfos, hobbits, enanos o humanos en la lucha desesperada de los Pueblos Libres contra Sauron"
"Podrás conocer la Tierra Media palmo a palmo, desde sus principales ciudades y fortalezas, hasta los grandes protagonistas de su historia".
¿Uno de esos misteriosos juegos de rol, ambientado en la Tierra Media?
¡Tenía que ser mío! ¡Mi tesoro! ¡Gollum, gollum!
Esta vez no me esperé a que me dieran permiso. Reuní el dinero que tenía ahorrado, me fui a La Carreta y lo encargué. Tardó semanas en llegar, pero llegó: un libro rojo enorme. Mi primer juego de rol.
Del MERP ("Middle-Earth Role Playing") os hablaré en la próxima entrada de La Forja de un Friki, pero antes de terminar esta entrada, quiera hacer un par de comentarios.
Los librojuegos terminaron pasando de moda. En La Carreta dejaron de traerlos, y muchas de mis colecciones se quedaron incompletas. De la mayoría ni siquiera se tradujeron todos los libros, lo cual fue especialmente sangrante en el caso de "Lobo Solitario", que se quedó en el número 11, justo antes del gran enfrentamiento con los Señores de la Oscuridad del número 12. La moda pasó, los chavales dejaron de comprar los libros, y ahora siguen por ahí, como piezas de coleccionista, perseguidas por los nostálgicos de una moda extraña de los 80. De cuando en cuando alguien se lía la manta a la cabeza y lo intenta de nuevo, pero los resultados no suelen ser demasiado impresionantes. Esto me enseñó algo importante: todo pasa, nada permanece. Aprovechad lo que tenéis mientras lo tenéis. Las Edades de Oro son efímeras.
El segundo comentario es que no creo que nunca hubiera descubierto los juegos de rol si no hubiera sido por los librojuegos. Es cierto que me los fui encontrando aquí y allí, en rastros y tiendas, pero jamás oí hablar de un juego de rol en la tele, o a mis amigos. No tuve un "hermano mayor" que me metiera en este mundillo (desde muy al principio, yo sí que fui ese "hermano mayor" para mucha gente). Y de encontrarme con uno de esos juegos en una tienda especializada ni hablemos; ni me imaginaba que podía existir algo como una tienda dedicada en exclusiva a vender comics y juegos de rol.
Si me enteré de que existían los juegos de rol es porque unas cuantas editoriales se gastaron un montón de dinero en poner miles y miles de librojuegos en el mercado. En las librerías de pueblo y en los centros comerciales. Y otras editoriales se dedicaron a poner anuncios en esos librojuegos. Si Joc Internacional no hubiera puesto su anuncio de "El Juego de Rol de la Tierra Media" en un librojuego de la editorial Timun Mas, probablemente nunca me hubiera enterado de su existencia. El boca a boca es importante, pero darse a conocer a miles de chavales de entre 10 y 14 años es aún más importante.
Bueno, suficiente por ahora. Siguiente entrada: El Juego de Rol de la Tierra Media (MERP)













