Esta semanita la actualidad manda y me he pasado las tardes haciendo un seguimiento de las acampadas en sol, así que aún tardaré un par de días o tres en tener la siguiente entrega de la historia de los juegos de rol. Pero mientras tanto, os cuento un poco la partida de rol que arbitré hace dos días a mis hijos... de cinco y tres años.
Mi cría la mayor (Nadia) ya me había dicho que quería jugar a "un juego de rol de los papá", así que al final, aprovechando un día que terminaron de cenar pronto, nos echamos una partida en su habitación antes de dormir.
Para crear la aventura les dije que en los juegos de rol se podía ser cualquier cosa que quisieran, y que les contaría un cuento con esos personajes en el que ellos decidirían qué hacer. Una aventura, vamos ;). Nadia me dijo que si podían ser cualquier cosa, quería ser un gatito, así que, ¡marchando una aventura de gatos!
Creación de personajes
La creación de personajes fue sencilla. Les dije que los gatitos saben hacer tres cosas: Moverse en silencio, Pelear con uñas y dientes y Maullar, y que me dijeran lo que su gatito sabía hacer mejor y lo que sabía hacer peor. Nadia (5 años) decidió que su gato, "Pon", blanco y con rayas negras, sabía Moverse en silencio muy bien y lo que peor sabía hacer era Pelear. También me dijo que cazaba ratones muy bien, pero eso lo entenderemos como parte de su habilidad Moverse en Silencio. El gato de Víctor (3 años) se llamaba "Kein", era marrón con puntitos negros y Víctor decidió que lo suyo era pelear, y que lo que peor le salía era maullar. Decidimos que eso haría además que le costara echarse novia gatuna.
Así pues, los personajes quedan así:
- Pon el Cazador (Nadia). Habilidades: Moverse en Silencio (Bueno), Pelear (Malo).
- Kein el Fuertote (Víctor). Habilidades: Pelear (Bueno), Maullar (Malo).
Por cierto, a los niños les mola eso de usar su imaginación, pero una ayudita visual nunca viene mal, así que cada uno cogió un gato de peluche que tenemos por su habitación para identificarse mejor con su personaje. Ya irán evolucionando hacia las figuras de plomo :P.
Sistema de juego
Como la definición de un juego de rol que le di a mi niña fue "un juego de jugar aventuras y tirar dados", necesitábamos un dado. Cogí el más grande y llamativo que tenía, un dado rojo de veinte caras, veterano de muchas batallas :D. El sistema de juego es sencillo: si sacas 11 o más tirando el dado consigues tener éxito. Si tienes una habilidad a nivel Bueno y fallas una tirada, puedes volver a tirar. En cambio, si tienes una habilidad a nivel Malo y tienes éxito, tienes que tirar otra vez.
Ala, tirando millas :D.
La aventura
El planteamiento de la aventura era sencillo: Pon y Kane viven en sus casas con sus dueños pero por las noches se escapan por los tejados y se reunen en una casa con el resto de sus amigos felinos.
Una noche, al llegar a la casa se encuentra con Flufy, un gato amigo suyo, que les dice que un bebé gatito, Gatín, ha desaparecido. Flufy dice que todos les están buscando y que ellos también deberían ir.
En este punto Nadia dijo que Pon iría por un sitio y que Kein y Flufy fueran por otro, pero le dije como máster (y padre) que era más divertido que fuéramos todos juntos.
A partir de ahí, la aventura se desarrolló en varias escenas:
- Trepando a lo alto: El primer plan de los niños fue subirse a un edificio muy alto y maullar muy fuerte para ver si Gatín nos oía. Ok, quizá no sea el plan más lógico del mundo pero lo intentamos. Lo primero fue subir a un gran edificio. Tiré primero por Flufy pero fallé, así que el GNJ (Gato No Jugador) se quedó colgando. Le dije a Nadia que tirara para tratar de rescatarlo y sacó su tirada, así que le ayudó a subir a lo alto. Víctor sacó su tirada también, así que los tres gatos se reunieron en la cima.
- Maullando para atraer a Gatín: Ahora toca maullar para atraer al gatito perdido. Flufy lo intentó primero pero falló. Después le tocaba a Kein, el gato de Víctor, y aunque sacó su tirada, como tiene "Maullar" a malo, le hice repetir y ahí sí que fallo. La última en tirar fue Nadia, pero tampoco lo consiguió. Les dije a los niños que nuestro plan no había funcionado, pero en lugar de frustrase, pensaron que lo mejor era bajar e ir hasta un sitio donde hubiera muchos perros y gatos y preguntar allí. Ok, todos para abajo.
- El perro guardián: Les dije a los niños que para llegar al sitio donde estaban los perros y gatos tenían que atravesar un parque, y cuando lo estaban haciendo les comenté que se encontraban un terrible perro guardián dormido, y que tenían que pasar en silencio. Pon (Nadia) sacó su tirada fácilmente y cruzó sigilosamente. Kein (Víctor) falló su primera tirada, y le dije que el perro se despertaba un poco pero que podía tirar de nuevo. Sin embargo, también falló esta segunda tirada, y el perro vió a Kein, se puso a ladrar y se lanzó sobre él. Cuando le pregunté a Víctor qué quería hacer me dijo que pelear, así que le hice tirar. La primera tirada fue un éxito y narré como Kein saltaba sobre el perro y le arañaba (por cierto, tirándome su gato de peluche a mi cabeza, simulando que yo era el perro). Como era imposible vencer al perro, decidí que al haber sacado un éxito, Kein lograba aturdirle un rato y les daba a todos tiempo para escapar.
- El maullido lastimero: Mientras se dirigían hacia la casa, después de dejar atrás al perro, Nadia dijo "¿no oís un maullido?". Efectivamente, estaba tomando el control de la narración, pero no podía hacerlo gratis, así que les hice a todos tirar. Nadia sacó su tirada y por tanto escuchó de dónde venía el maullido: de una alcantarilla.
- Un valiente explorador: Flufy, Pon y Kein levantaron la tapa y miraron, viendo un pozo que bajaba hasta las alcantarillas (en este punto tuve que explicarle a mis hijos lo que era una alcantarilla...). Nadia dijo que ella bajaría a ver qué había abajo y Víctor dijo que vale. Nadia bajó sigilosamente (pasó su tirada) para descubrir a Gatín atado y a punto de ser devorado por un montón de ratas con ojillos rojos y pequeños cuchillitos y tenedorcitos, ¡había que salvarle!
- Ratas: El plan que diseñaron para salvar a Gatín era digno del mismo Patton: Kein distraería a las ratas luchando contra ellas y Pon y Flufy irían despacito sin que les vieran y cortarían las cuerdas con sus uñas para liberar a Gatín. Kein bajó corriendo y bufando por la alcantarilla, golpeando a las ratas, pero Víctor no sacó su tirada, aunque la podía repetir por tener "Pelea" a nivel bueno. Como las ratas empezaban a ganarle, decidí que Flufy se lanzaba en su ayuda, y como saqué la tirada, supusimos que los dos gatos conseguían mantenerse en pie, luchando. Pon, mientras tanto, pasó su tirada de moverse en silencio, llegó hasta Gatín, le liberó y le cogió para sacarle de la alcantarilla.
- La huida final: Los tres gatos habían encontrado a Gatín y huían de las alcantarillas. Pon y Gatín salieron los primeros a la superficie, seguidos de cerca por Kein y Flufy. Docenas de ratas les perseguían. Cuando los cuatro gatos llegaron arriba les dije que tenían que volver a poner la tapa, y les hice tirar a todos. En cuanto uno de los gatos consiguió un éxito, les narré como la tapa se cerraba y una rata se daba un golpe con ella. Víctor me dijo que una rata se había escapado (otra vez los críos tomando el control de la narración...) así que le dije que qué hacía y me dijo que pegarla. Tiró, sacó más de 10 en el dado y aplastó a la malvada rata.
Final de la aventura y conclusiones
Y con eso llegamos al final de la aventura. Todos los gatos volvieron a la casa donde se reunían con sus amigos y allí les recibieron muy contentos. La aventura se había terminado y los niños me contaron qué les había resultado más divertido. Después, a dormir. Nadia quería que en el siguiente "rol" fueran perritos.
Nota al margen, al día siguiente la niña me dijo que le dio un poco de miedo cuando le hablé de las ratas con los ojos rojos (y eso que no me puse demasiado timburtoniano) pero que luego no soñó ni nada. Le dije que eso era porque es muy valiente y que no se preocupara, ¡que habían ganado al final!
Los niños están deseando volver a jugar, el sistema de juego funciona aunque se podría mejorar en ciertos aspectos XD y mira, puestos a jugar con los niños a cualquier cosa, prefiero que sea a algo que a mi también me resulta divertido ;).
Saludetes,
Carlos






















